WHO THE FUCK IS LUTHER BLISSETT?
¿Por qué centenares,
millares de personas decidieron en un momento dado adoptar el mismo seudónimo,
compartir la misma reputación a la hora de firmar o reivindicar acciones
político-culturales, escritos teóricos o narrativa en general.
¿A qué se debe el éxito del nombre "Luther Blissett"
tanto en la World Wide Web como en el mundo "real"?
Comencemos por el nombre, Luther
Blissett. En realidad es el nombre de un jugador de fútbol de origen
jamaicano que jugó en el Milán durante la temporada 83-84,
con resultados desastrosos. No se sabe cómo Luther Blissett llegó
a convertirse en un nombre múltiple. El fenómeno nació
a principios de los noventa. En la red circulan extrañas leyendas
acerca de esto: hay quien afirma que su origen nace de la personalidad de
un periodista del Giorno. O de Ray Johnson, el artista americano inventor
del mail art y suicidado en 1995.
¿Quién se ocultaba detrás
de ese nombre múltiple, a disposición de todo aquél
que quisiera utilizarlo?
YO SOY ÉL COMO ELLA ES YO,
COMO TODOS JUNTOS SOMOS
"Luther blissett no es una identidad
colectiva como afirman los periodistas, es múltiple y única.
Los Luther Blissetts no existen, sólo Luther Blissett existe. Hay
que escapar de las identidades convencionales. Seguimos luchando contra el
lenguaje de los poderes existentes".
.
Las acciones de Luther
Blissett en los últimos años han sido de los más diversas,
y van desde la publicación de un manifiesto sobre la Net-Generation
hasta conseguir publicar en el periódico Resto del Carlino la falsa
noticia de que Noemí Campbell estaba en Bolonia para operarse de celulitits,
pasando por una página web falsa del vaticano con textos heréticos,
palabras cambiadas, etc. que fue consultado por los navegantes sin levantar
sospechas durante más de un año.
"Luther Blissett representa el poder
de la comunicación y la inteligencia colectiva, ningún copyright
puede combatirlos." Con esta frase se cerraba un texto primerizo del proyecto
Luther Blissett, posiblemente su certificado de nacimiento, publicado en
el magazine Derive Approdi en marzo de 1995. Hoy, cinco años después,
la afirmación ya no suena pretenciosa. Incluso, se ha convertido en
una mera confirmación, no solo porque el grupo que se esconde tras
el nombre de Luther Blissett ha realizado diversas acciones de terrorismo
informativo (como la creación y propagación de noticias falsas
sobre sectas satánicas inexistentes, lo que catapultó el nombre
de Luther Blissett a las portadas de prensa diaria) y escrito ensayos (contra
la judicatura italiana), sino también porque su obra literaria ha
sido leída por miles de lectores.
Blissett arriesga mucho cuando toca
fenómenos tan complejos como la pedofilia. En la actualidad, Blissett
se arriesga a una multa de 100 millones de liras por haber causado "daños
morales" a un magistrado de Bolonia. El juicio es por el escándalo
provocado por el libro de Blissett Deja que los niños... La pedofilia
como pretexto para la caza de brujas, un panfleto sobre la última
"emergencia" en que el colectivo cuenta la historia de Marco Dimitri y su
grupo "Los hijos de Satán", que fueron víctimas de un sensacional
error judicial. La fiscal, Lucia Musti solicitó acciones legales contra
los autores por "difamación" y "mal uso del derecho de crítica".
Musti pidió al tribunal de Bolonia que se secuestraran y destruyeran
todas las copias del libro. Antes de que esto ocurriera, los autores hicieron
el texto accesible en 50 páginas web de manera gratuita . De este
modo la censura ha sido imposible.
Aquí radica la fuerza de Luther
Blissett: en ser ubicuo, elusivo e indestructible. El poder de los múltiples
nombres es un poder nómada, incontroble y rizomático.