ZONA TEMPORALMENTE AUTONOMA
Hakim Bey
COMUNICADOS DE LA ASOCIACION
DE LA ANARQUIA ONTOLOGICA
Comunicado nº; 1 (primavera
1986):
i.
Consignas y lemas para graffiti en el metro y demás propósitos
ii.
Algunas ideas poético-terroristas que aún languidecen
tristemente en el reino del "arte conceptual"
Comunicado
nº; 2: El bolo memorial kallikak y ashram del caos: una propuesta
Comunicado
nº; 3: Número de haymarket
Comunicado
nº; 4: El fin del mundo
Comunicado
nº; 5: "el sadomasoquismo intelectual es el fascismo de los ochenta;
la vanguardia come mierda y le gusta"
Comunicado nº; 6:
i.
Apocalipsis de salón: "teatro secreto"
ii.
Asesinato-guerra-hambre-codicia
Comunicado
nº; 7: paleolitismo psíquico y alta tecnología: una
toma de posición
Comunicado
nº;8: la teoría del caos y la familia nuclear
Comunicado nº;9: doble
inmersión catilinaria
Cristianismo
Abortistas-Antiabortistas
Comunicado
nº;10: la sesión plenaria publica nuevas denuncias se esperan
purgas
Comunicado
nº;11: arenga de las fiestas número especial sobre la alimentación:¡;abajo
lo light!
Comunicado
especial de halloween: la magia negra como acción revolucionaria
Comunicado
especial: la AAO anuncia purgas en el movimiento del caos
Anarquia
post-anarquismo
Corona
negra y rosa negra: anarcomonarquía y anarcomisticismo
Instrucciones
del kali yuga
Contra
la reproduccion de la muerte
Sonora
denuncia del surrealismo
Por
un congreso de religiones raras
La
tierra hueca
Nietzche
y los Derviches
Resolucion
para los 90:¡¡¡;boicot a la cultura policial!!
COMUNICADO
Nº; 1 (PRIMAVERA 1986)
I. Consignas y lemas para
graffiti en el metro y demás propósitos
COSMOPOLITISMO SIN RAICES
TERRORISMO POETICO
(para garabatear o estampar
sobre anuncios)
ESTOS SON TUS VERDADEROS
DESEOS
MARXISMO STIRNERISMO
HUELGA EN FAVOR DE LA INDOLENCIA
Y LA BELLEZA ESPIRITUAL
LOS NIÑOS TIENEN LOS
PIES BONITOS
LAS CADENAS DE LA LEY SE
HAN ROTO
PORNOGRAFIA TANTRICA
ARISTOCRATISMO RADICAL
GUERRILLAS URBANAS DE LIBERACION
INFANTIL
FANATICOS CHIITAS IMAGINARIOS
BOLO'BOLO
SIONISMO GAY (SODOMA PARA
LOS SODOMITAS)
UTOPIAS PIRATAS
CAOS NUNCA MURIO
Algunas de éstas son
consignas "sinceras" de la AAO -otras sólo tienen la intención
de suscitar la aprensión y el recelo público- pero no estamos
seguros de cuál es cuál. Gracias a Stalin, anónimo,
Bob Black, Pir Hassan (que a su mención sea la paz), F. Nietzche,
Hank Purcell Jr., "P.M.", y al Hermano Jehad al Salah del Templo Moro de
Dagon.
II.
Algunas ideas poético-terroristas que aún languidecen tristemente
en el reino del "arte conceptual"
1. Entra en el área de servicio informatizado de atención
al cliente del Citybank o Banesto en una hora punta, cágate en el
suelo y vete.
2. Chicago primero de mayo del 86: organiza una procesión religiosa
por los "Mártires" de Haymarket; enormes pancartas con retratos
sentimentales, adornadas con guirnaldas de flores ondeando oropel y encajes,
transportadas por penitentes en túnicas con capucha negra estilo
KKKofradiero; amanerados acólitos farisaicos de TV con incienso
y agua bendita salpican a las turbas; anarquistas con la cara tiznada de
ceniza se azotan con pequeños flagelos y látigos; un "Papa"
en túnica negra bendice unos pequeños ataúdes simbólicos
transportados con reverencia al cementerio por punkis sollozantes. Tal
espectáculo ha de ofender a casi todo el mundo.
3. Pega por lugares públicos una fotocopia volante, foto de un bello
muchacho de doce años, desnudo y masturbándose, claramente
intitulada: LA CARA DE DIOS.
4. Envía anónimamente por correo exquisitas y elaboradas
"bendiciones" mágicas a gente o grupos de tu consideración,
ya sea por su política o espiritualidad o por su belleza física,
éxito en el crimen, etc. Sigue el mismo procedimiento general esbozado
abajo en la sección 5, pero utiliza la estética apropiada
de buena suerte, felicidad o amor.
5. Invoca una terrible maldición sobre una institución maligna,
tal como El País o el Hilo Musical. Una táctica adoptada
de los brujos malayos: envía a la empresa un paquete que contenga
una botella, taponada y sellada con cera negra. Dentro: insectos muertos,
escorpiones, lagartos o similares; una bolsa que contenga tierra de tumba
("gris-gris" en la terminología vudú americana) además
de otras substancias nocivas; un huevo acribillado de clavos de hierro
y alfileres; un pergamino con un emblema dibujado
(Este yantra o veve invoca
al Djinn Negro, la sombra oscura del yo. Información detallada disponible
en la AAO) Una nota adjunta explica que el conjuro se manda contra la institución
y no contra los individuos; pero a menos que la propia institución
deje de ser maligna, la maldición (como un espejo) empezará
a infectar la sede de mala suerte, de una miasma de negatividad. Prepara
una "nota de prensa" explicando la maldición y reivindicándola
en nombre de la Sociedad General de Autores. Envía copias de este
texto a todos los empleados de la institución y a medios de comunicación
seleccionados. La noche antes de que estas misivas lleguen, pega fotocopias
del emblema del Djinn Negro por toda la sede de la institución,
donde puedan ser vistos por los empleados que lleguen a trabajar la mañana
siguiente.
(Gracias a Abu Jehad una
vez más, y a Sri Anamananda -moro castellano de la torre meteorológica
de Belvedere- y demás camaradas de la Zona Autónoma de Central
Park y del Templo de Brooklyn Número 1)
COMUNICADO
Nº; 2
El Bolo Memorial Kallikak
y
Ashram del Caos: una propuesta
CULTIVAR UNA OBSESION POR
las caravanas aerodinámicas -esos clásicos dirigibles en
miniatura sobre ruedas- y también por los Pine Barrens de Nueva
Jersey, inmensas tierras campas perdidas de cañadas arenosas y pinos
de brea, pantanos de arándanos y pueblos fantasma, población
de unos 14 por milla cuadrada, pistas de tierra invadidas por la fronda,
cabañas de espinazo roto y oxidados hogares móviles aislados
con sus coches quemados en el porche tierra de los míticos
Kallikaks; las "familias de los pinos" estudiadas por los eugenesistas
en los años veinte para justificar la esterilización de los
pobres rurales. Algunos Kallikaks se casaron bien, y tributaron agradecimientos
burgueses a los buenos genes; otros sin embargo nunca tuvieron un verdadero
empleo sino vivieron de los bosques -incesto, sodomía, deficiencias
mentales en abundancia- fotos retocadas para darles un aspecto adusto y
alelado; descendientes de indios vagabundos, mercenarios hesienses, contrabandistas
de ron, desertores -degenerados lovecraftianos-
ya que se piensa los Kallikaks bien pueden haber producido caotes clandestinos,
precursores radicales sexuales, profetas del trabajo cero. Como otros paisajes
monótonos (desierto, mar, pantano), los Barrens parecen infundidos
de potencial erótico; no vril u orgón tanto como un lánguido
desorden, casi una putería de la naturaleza, como si la tierra y
el agua mismas estuvieran compuestas de carne sexual, de membranas, de
esponjoso tejido eréctil. Aquí es donde queremos ocupar,
quizás en un refugio abandonado de caza/pesca con una vieja estufa
de leña y letrina; o en las ruinosas cabañas de vacaciones
de alguna carretera comarcal en desuso; o bien en un claro donde aparquemos
dos o tres aerodinámicas escondidas entre los pinos cerca de una
cañada o poza para bañarse. ¿Qué tal se
lo hicieron los Kallikaks? Vamos a enterarnos
en alguna parte unos muchachos sueñan que los extraterrestres vendrán
a rescatarlos de sus familias, quizás vaporizando a sus padres con
un rayo alienígena de paso. Qué cosas. Trama de secuestros
de los Piratas Espaciales desarticulada. "Alienígena"
desenmascarado como fanático chiíta poeta maricón.
OVNI avistado sobre los Pine Barrens. "Los muchachos perdidos dejarán
la tierra", declara el así llamado Profeta del Caos Hakim Bey
muchachos fugitivos, confusión y desorden, éxtasis e indolencia,
chapuzones en cueros -la infancia como insurrección permanente-
colecciones de ranas, caracoles, hojas -meando a la luna- 11, 12, 13 años;
lo suficientemente mayores para arrebatar el control de la propia historia
a los padres, la escuela, el INEM, la TV. Vente a vivir con nosotros a
los Barrens; cultivaremos una variedad local de cáñamo sin
semilla para financiar nuestros lujos y contemplaciones de la alquimia
del verano, y aparte no producir nada sino artefactos de terrorismo poético
y mementos de nuestros placeres
ir a dar vueltas sin destino en la vieja camioneta, pescando y recolectando,
tumbándonos por ahí en la sombra a comer uvas y a leer tebeos;
ésta es nuestra economía. El modo de las cosas cuando se
desencadenan de la Ley, cada molécula una orquídea, cada
átomo una perla para la conciencia atenta -éste es nuestro
culto-. La aerodinámica tapizada de alfombras persas, el césped
pletórico de mala hierba satisfecha
la casa del árbol se convierte en una nave espacial de madera en
la desnudez de julio y la medianoche, medio abierta a las estrellas, cálida
con sudor epicúreo, agitada y después encalmada por la respiración
de los pinos.
(Querido Bolo Log: tú pediste una utopía práctica
y factible; aquí la tienes, no una mera fantasía post holocausto,
ni castillos en la Luna o en Júpiter; un esquema que podríamos
poner en marcha mañana mismo; exceptuando que cada uno de sus aspectos
rompe alguna ley, revela algún tabú absoluto en la sociedad
americana, amenaza el tejido mismo de etc., etc. Mala suerte. Estos son
nuestros verdaderos deseos, y para colmarlos hemos de contemplar no sólo
una vida de puro arte sino también de puro crimen, pura insurrección.
Amen.)
(Gracias al Grim Reaper y
a otros miembros del Templo Si Fan de Providence para YALU, GANO, SILA
e ideas)
COMUNICADO
Nº; 3
Número de Haymarket
"SOLO NECESITO MENCIONAR
de pasada que hay un curioso retorno de la tradición del pez gato
en la serie popular de películas de Godzilla que aparecieron después
de que el caos nuclear se desatara sobre Japón. De hecho, los detalles
simbólicos en la evolución de la tradición fílmica
se corresponden de manera sorprendente con los temas mitológicos
y folklóricos japoneses y chinos del combate con una ambivalente
criatura del caos (algunas de las películas, como Mothra, recuerdan
directamente los antiguos motivos del huevo/calabaza/capullo cósmico)
que suele terminar domesticado, después de la ruptura del orden
de la civilización, gracias a la intervención especial e
indirecta de los niños".
Girardot, Myth &
Meaning in Early Taoism: The Theme of Chaos (hun-t'un)
En algún viejo Templo
de la Ciencia Mora (en Chicago o Baltimore) un amigo afirmaba haber visto
un altar secreto sobre el que descansaban un par de revólveres a
juego (en un maletín forrado de terciopelo) y un fez negro. Supuestamente
la iniciación al círculo interior exigía al moro neófito
asesinar al menos a un policía. /// ¿Qué pasa
con Louis Lingg? ¿Fue un precursor del anarquismo ontológico?
"Os desprecio" -uno no puede sino admirar tales sentimientos-. Pero el
hombre se dinamitó a los 22 años para escapar de la horca...
éste no es exactamente nuestro camino elegido. A la IDEA de la POLICIA
le crecen como a una hidra 100 cabezas por cada una cortada; y todas ellas
son policías en directo. Con cortar cabezas no ganamos nada, tan
sólo incrementar el poder de la bestia hasta tragarnos. /// Primero
mata la IDEA -vuela el monumento en nuestro interior- y luego quizás...
el equilibrio de poder cambie. Cuando el último policía de
nuestro cerebro sea abatido por el último deseo irrealizado, quizás
incluso el paisaje a nuestro alrededor empiece a cambiar.../// El terrorismo
poético propone este sabotaje de arquetipos como la única
táctica insurgente factible en el presente. Pero como extremistas
chiítas deseosos de derrocar (por cualquier medio) a toda policía,
ayatollahs, banqueros, ejecutores, sacerdotes, etc., nos reservamos la
opción de venerar incluso los "fracasos" del exceso radical. ///
Unos cuantos días desencadenados del Imperio de las Mentiras bien
pueden merecer un sacrificio considerable; un momento de realización
exaltada puede pesar más que toda una vida de aburrimiento y trabajo
microcefálico. /// Pero hemos de hacer nuestro este momento -y nuestra
propiedad sobre él esta seriamente comprometida si hemos de cometer
un suicidio para preservar su integridad-. Así mezclamos nuestra
veneración con la ironía; no es el martirio mismo lo que
proponemos, sino el valor del dinamitero, la autoposesión de un
monstruo del caos, la consumación de placeres criminales e ilegales.
COMUNICADO
Nº; 4
El Fin del Mundo
LA AAO SE DECLARA oficialmente
aburrida del Fin del Mundo. Su versión canónica viene siendo
utilizada desde 1945 para mantenernos encogidos de miedo a la Mutua de
la Destrucción Asegurada y en gimoteante servidumbre a nuestros
políticos superhéroe (los únicos capaces de manejar
la mortífera kriptonita verde)...
Qué
significa haber inventado una forma de destruir toda la vida en la tierra?
Poca cosa. Hemos soñado esto como un escape de la contemplación
de nuestras propias muertes individuales. Hemos creado un emblema para
que sirva de reflejo especular a una inmortalidad descartada. Como dictadores
dementes nos embriagamos con el pensamiento de llevárnoslo todo
con nosotros al Abismo.
La versión extraoficial del Apocalipsis implica una lasciva añoranza
del fin, y de un edén post holocausto donde los Survivalistas (o
los 144,000 Elegidos del Apocalipsis) puedan permitirse orgías de
Histeria Dualista, interminables confrontaciones finales con un mal seductor...
Hemos visto el fantasma de René Guenon, cadavérico y tocado
con un fez (como Boris Karloff en el papel de Ardis Bey en La momia) conduciendo
una funérea banda no wave de ruido industrial con estentóreos
cantos zumbones de mosca para los muertos de la Cultura y el Cosmos: el
fetichismo elitista de patéticos nihilistas, la autorepulsión
gnóstica de los intelectualoides "post sexuales".
¿;Acaso
no son estas terribles baladas simples reflejos de todas las mentiras y
tópicos sobre el Progreso y el Futuro, retransmitidas desde cada
altavoz, zapeadas como ondas cerebrales paranoicas desde cada libro de
texto y TV del mundo del consenso? La tanatosis de los Milenaristas a la
Ultima supura como podre desde la falsa salud de los Paraísos de
Consumidores y Trabajadores.
Cualquiera que sea capaz de leer historia con los dos hemisferios del cerebro
sabe que un mundo se acaba a cada instante -las olas del tiempo sólo
dejan al retirarse secos recuerdos de un pasado cerrado y petrificado-
memoria imperfecta, ya moribunda y otoñal. Y cada instante ve nacer
también un mundo -a pesar de las confutaciones de filósofos
y científicos cuyos cuerpos se han vuelto insensibles- un presente
en el que todas las imposibilidades se han renovado, donde la culpa y la
premonición se desvanecen en presencia de un hologramático
gesto psicomántrico.
El pasado "normativo" o la futura muerte calórica del universo significan
tan poco para nosotros como el PIB del año pasado o la disolución
del Estado. Todos los ideales pasados, todos los futuros que aún
no han pasado, simplemente obstruyen nuestra conciencia de presencia vívida
total.
Ciertas sectas creen que el mundo (o "un" mundo) ya ha llegado a su fin.
Para los Testigos de Jehová ocurrió en 1914 (sí amigos,
ahora estamos viviendo en el Libro del Apocalipsis). Para ciertos ocultistas
orientales, ocurrió durante la Gran Conjunción de los Planetas
en 1962. Joaquín de Fiore proclamó la Tercera Era, la del
Espíritu Santo, que reemplazaba a las del Padre y el Hijo. Hassan
II de Alamut proclamó la Gran Resurrección, la inmanentización
del escatón, el paraíso en la tierra. El tiempo profano se
acabó en algún momento de la alta edad media. Desde entonces
hemos estado viviendo en tiempo angélico; sólo que la mayoría
de nosotros no lo sabe.
O adoptar una posición monista aún más radical: el
tiempo nunca empezó en absoluto. Caos nunca murió. El Imperio
jamás se fundó. Ni ahora ni nunca hemos sido esclavos del
pasado o rehenes del futuro.
Sugerimos que el Fin del Mundo sea declarado un fait accompli; la fecha
exacta no importa. Los Ranters en 1650 sabían que el Milenio sobreviene
ya en cada alma que despierta a sí misma, a su propia centralidad
y divinidad. "Alégrate, criatura compañera", era su saludo.;Todo
es nuestro!"
No quiero parte en ningún otro Fin del Mundo. Un muchacho me sonríe
en la calle. Un cuervo negro se sienta en un árbol de magnolia rosa,
graznando mientras el orgón se acumula y descarga en un microsegundo
sobre la ciudad... empieza el verano. Puedo ser tu amante... pero escupo
en tu Milenio.
COMUNICADO
Nº ; 5
"El sadomasoquismo intelectual
es el fascismo de los ochenta; La vanguardia come mierda y le gusta"
;CAMARADAS!
Cierta confusión sobre el "Caos" ha plagado recientemente la AAO
desde ciertos cuarteles revanchistas, forzándonos (a nosotros que
despreciamos la polémica) a conceder una sesión plenaria
dedicada a la denuncia ex-catedra, portentosa como el infierno; nuestras
caras arden rojas de retórica, los salivajos vuelan de nuestros
labios, las venas del cuello se hinchan con fervor de púlpito. Finalmente
hemos de condescender a agitar pancartas con furibundas consignas (y tipografía
de los años 30) para declarar lo que la anarquía ontológica
no es.
Recuerda, sólo en la física clásica tiene el caos
algo que ver con la entropía, con la muerte térmica o la
degradación. En nuestra física (teoría del caos),
el caos se identifica con el tao, más allá del yin como entropía
y del yang como energía, es más un principio de creación
continua que nihil alguno, vacío en el sentido de potentia, no de
desgaste. (El caos como la "suma de todos los órdenes").
De esta alquimia destilamos una teoría estética. El arte
caótico puede hacer de monstruo, puede incluso hacer de grand guignol,
pero no puede jamás permitir enfangarse en pútrida negatividad,
en tanatosis, en schadenfreude (complacencia en la desgracia de otros),
canturrear sobre memorabilia nazi y asesinatos en serie.
La anarquía ontológica no colecciona películas snuff
y se aburre hasta las lágrimas con las dominatrices que espetan
filosofía francesa. ("No hay esperanza y lo sabía antes que
tú, capullo. ;Chinchaaa!") .
A Wilhelm Reich lo volvieron medio loco y asesinaron los agentes de la
Plaga Emocional; quizás la mitad de su trabajo derivara de la pura
paranoia (conspiraciones OVNI, homofobia, incluso su teoría del
orgasmo), PERO en un punto estamos de acuerdo de todo corazón; SexPol:
la represión sexual genera una obsesión por la muerte, lo
que lleva a las malas políticas. Una gran parte del arte de vanguardia
esta saturada de Rayos de Orgón Mortales (ROM). La anarquía
ontológica apunta a la construcción de rompenubes estéticos
(cañones de RO) para dispersar las miasmas del sadomasoquismo cerebral
que ahora pasa por moderno, enrollado, nuevo y a la moda. Los artistas
de "performance" que se automutilan nos resultan banales y estúpidos
-su arte hace a todo el mundo más infeliz-. ¿Qué
clase de mojón connivente de tres al cuarto... qué clase
de arte de cerebro de cucaracha se arrastra medio cocido por este filete
del apocalipsis?
Por supuesto la vanguardia parece "inteligente"; así parecían
Marinetti y los futuristas, así parecían Pound y Celine.
Comparada con esa inteligencia preferiríamos la verdadera estupidez,
una bucólica new age de embelesada inanidad -mejor idiotas que obsesionados
con la muerte-. Pero por suerte no tenemos que escarbarnos los sesos para
obtener nuestra propia forma obsesiva de satori. Todas las facultades,
todos los sentidos nos pertenecen como algo nuestro; ambos corazón
y cabeza, intelecto y espíritu, cuerpo y alma. Nuestro arte no es
el de la mutilación sino el del exceso, el de la superabundancia,
el del asombro.
Los administradores de la desdicha sin sentido son los Escuadrones de la
Muerte de las estéticas contemporáneas -y nosotros somos
los "desaparecidos"-. Su salón de baile de pega de oculta cacharrería
del III Reich y los asesinatos de niños atraen a los manipuladores
del Espectáculo -la muerte queda mejor en TV que la vida- y nosotros
los caóticos, que predicamos la alegría insurgente, somos
marginados hacia el silencio.
Ni que decir tiene que rechazamos toda censura de la Iglesia y del Estado;
pero "después de la revolución" estaríamos dispuestos
a tomar la responsabilidad personal e individual de quemar toda la mierda
de arte snuff de los Escuadrones de la Muerte y plantarla en mitad del
arroyo. (La crítica deviene acción directa en un contexto
anarquista). En mi espacio no caben ni Jesucristo y sus señores
de las moscas, ni Charles Manson y sus admiradores literarios. No quiero
policía mundana, ni quiero asesinos de hacha cósmicos tampoco;
ni matanzas de motosierra de TV, ni sensibles novelas postesctructuralistas
sobre necrofilia.
Por el momento, la AAO apenas puede esperar sabotear los sofocantes mecanismos
del Estado y sus circuitos fantasmales; pero podríamos quizás
encontrarnos en la posición de hacer algo en cuanto a las manifestaciones
menores de la plaga de ROM como los Devoradores de Cadáveres del
Lower East Side y demás porquería artística. Apoyamos
a
los artistas que usan material terrorífico por alguna "causa más
elevada" -que usan material amoroso/sexual de cualquier tipo, ya chocante
o ilegal- que usan su asco y su enfado y sus verdaderos deseos de volcarse
hacia la autorrealización y la belleza y la aventura. "Nihilismo
Social", sí; pero no el nihilismo muerto de la autorepulsión
gnóstica. Incluso si es violento y abrasivo, cualquiera con un vestigio
de tercer ojo puede ver las diferencias entre el revolucionario arte de
la vida y el reaccionario arte de la muerte. Los ROM apestan, y la nariz
caótica puede detectarlos -tal como discierne el perfume del gozo
espiritual/sexual, ya esté enterrado o enmascarado por otras esencias
más oscuras-. Incluso la extrema derecha, con todo su horror a la
carne y a los sentidos, encuentra en ocasiones un momento de percepción
y de dilatación de los sentidos; pero los Escuadrones de la Muerte,
con su cansina reverencia a las abstracciones revolucionarias a la moda,
nos ofrecen tanta auténtica energía liberadora como puedan
hacerlo el FBI, el Opus o el Ministerio de Sanidad.
Vivimos en una sociedad que hace publicidad de sus mercancías más
costosas con imágenes de muerte y mutilación, apuntándolas
directamente al cerebro trasero reptiliano de millones de personas a través
de carcinogénicos mecanismos generadores de ondas alfa distorsionadoras
de la realidad -mientras ciertas imágenes de vida (como nuestra
favorita, un niño masturbándose) son prohibidas y castigadas
con increíble ferocidad-. No hacen falta arrestos en absoluto para
ser un sádico del arte, ya que la muerte salaz reside en el núcleo
estético de nuestro Paradigma del Consenso. "Izquierdistas" a los
que les gusta disfrazarse y jugar a policías y víctimas y
pensar e intelectualizar sobre arte de casquería y de desesperanza
petulante y sobre funéreas moderneces y sobre la desgracia de los
otros; esos "artistas" no son otra cosa que policías sin poder (una
definición apta para muchos "revolucionarios" también).
Tenemos una bomba negra para estos fascistas estéticos, que explota
con petardos y esperma, con ronca mala hierba y piratería, con inverosímiles
herejías chiítas y fuentes burbujeantes de paraíso,
con ritmos complejos, pulsaciones de vida, todo lo sin forma y lo exquisito.
;Despiértate!
;Respira! ;Siente el aliento del mundo contra tu piel!;Carpe diem! ;Respira!;Respira!
(Gracias a los Four Arguments
for the Abolition of Television de J. Mander; a Adam Exit; y al Moorish
Cosmopolitan de Williamsburgh).
COMUNICADO
Nº; 6
I.
Apocalipsis de salón: "Teatro Secreto"
II.
MIENTRAS NINGUN STALIN nos
respire en el cuello, ¿;por qué no hacer un arte al servicio
de... una sublevación?
Da igual si es "imposible". ¿;Qué otra cosa podemos esperar
obtener sino lo "imposible"? ;Deberíamos quizás esperar a
que algún otro nos revele nuestros verdaderos deseos?
Si el arte ha muerto, o si la audiencia se ha disuelto, entonces nos encontramos
libres de dos pesos muertos. Potencialmente, cada uno es ya algún
tipo de artista; y potencialmente cada audiencia ha recuperado su inocencia,
su habilidad para convertirse en el arte que experimenta.
Admitiendo que podamos escapar de los museos que llevamos dentro, admitiendo
que podamos dejar de vendernos a nosotros mismos entradas para las galerías
de nuestro propio cráneo, quizás podamos empezar a contemplar
un arte que recree los objetivos del brujo: cambiar la estructura de la
realidad con la manipulación de símbolos vivos (en este caso,
las imágenes que nos han sido "dadas" por los organizadores de este
salón -asesinato, guerra, hambre y codicia-).
Podemos así contemplar acciones estéticas que posean algo
de la resonancia del terrorismo (o de la "crueldad", en palabras de Artaud)
que apunten a la destrucción de abstracciones más que de
gente, a la liberación más que al poder, al placer más
que al enriquecimiento, a la alegría más que al miedo. "Terrorismo
poético".
Nuestras imágenes escogidas tienen el potencial de la oscuridad
pero todas las imágenes son máscaras, y tras estas máscaras
se esconden energías que podemos transformar hacia la luz y el placer.
Por ejemplo, el hombre que inventó el aikido fue un samurai que
se convirtió en pacifista y se negó a luchar por el imperialismo
japonés. Se volvió un eremita, vivió en una montaña
sentado bajo un árbol.
Un buen día un antiguo compañero de armas vino a visitarlo
y lo acusó de traición, cobardía, etc. El eremita
no dijo nada, sino que permaneció sentado; y el oficial crecido
de enojo, sacó su espada y golpeó. Espontáneamente
el maestro desarmado desarmó al oficial y le devolvió su
espada. Una y otra vez el oficial intentó matarlo, usando cada sutil
kata de su repertorio; pero de su mente vacía el eremita cada vez
inventaba una nueva forma de desarmarlo.
El oficial se convirtió por supuesto en su primer discípulo.
Más tarde aprendieron a esquivar balas.
Podríamos
contemplar una forma de metadrama concebido para capturar un sabor de este
episodio, que dio lugar a un arte enteramente nuevo, a una forma de lucha
absolutamente no violenta -guerra sin asesinato-, la "espada de la
vida" más que de la muerte.
Una conspiración de artistas, anónimos como cualquier dinamitero,
pero entregados a un acto de generosidad gratuita más que a la violencia
-al milenio más que al apocalipsis- dirigidos sin más a un
momento presente de choque estético en servicio de la realización
y la liberación.
El arte cuenta seductoras mentiras que se hacen realidad.
¿Es posible crear un TEATRO SECRETO en el que artista y audiencia
hayan desaparecido completamente; sólo para reaparecer en otro plano,
donde vida y arte se han convertido en una misma cosa, la pura entrega
de regalos?
(Nota: El "Apocalipsis de
salón" fue organizado por Sharon Gannon en julio de 1986).
II
. Asesinato-guerra-hambre-codicia
LOS MANIQUEOS Y LOS CATAROS
creían que el cuerpo puede espiritualizarse; mejor dicho, que el
cuerpo meramente contamina el espíritu puro y ha de ser completamente
rechazado. Los perfecti gnósticos (dualistas radicales) se dejaban
morir de hambre para escapar del cuerpo y volver al pleroma de la luz pura.
Así es que: para evadirse de los males de la carne -asesinato, guerra,
hambre, codicia- sólo queda paradójicamente un camino: el
asesinato del propio cuerpo, la guerra a la carne, el hambre hasta la muerte,
la codicia de la salvación.
Los monistas radicales sin
embargo (Ismailitas, Ranters, Antinomianos) consideran que cuerpo y espíritu
son uno, que el mismo espíritu que impregna una piedra negra también
infunde a la carne de su luz; que todo vive y que todo es vida. "Las cosas
son lo que son espontáneamente... todo es natural... todo está
en movimiento como si hubiera un Señor Verdadero para moverlo; mas
si buscamos las pruebas de este señor no las encontramos". (Kuo
Hsiang)
Paradójicamente, el sendero monista tampoco puede seguirse sin algún
tipo de "asesinato, guerra, hambre, codicia": la transformación
de la muerte en vida (comida, neguentropía) -la guerra contra el
Imperio de las Mentiras- "el ayuno del alma", o la renuncia a la mentira,
a todo lo que no es vida -y la codicia por la vida misma-, el poder absoluto
del deseo.
Aún más: sin el conocimiento de la oscuridad ("el conocimiento
carnal") no puede existir conocimiento alguno de la luz ("gnosis"). Los
dos conocimientos no son meramente complementarios: digamos que son más
bien idénticos, como una misma nota tocada en diferentes octavas.
Heráclito afirma que la realidad persiste en un estado de "guerra".
Sólo notas enfrentadas pueden crear la armonía. ("El caos
es la suma de todos los ordenes").
Dale a cada uno de estos cuatro términos una máscara lingüística
diferente (llamar a las Furias "las Amables" no es un mero eufemismo sino
una forma de descubrir aún más significado). Enmascarados,
ritualizados, realizados como arte, los términos tomados en su oscura
belleza, en su "Luz Negra".
En vez de asesinato di caza, la pura economía paleolítica
de todas las sociedades tribales arcaicas no autoritarias; "venación",
la matanza y comida de la carne y la forma de Venus, del deseo. En vez
de guerra di insurrección, no la revolución de clases y poderes
sino la del eterno rebelde, la del oscuro que descubre la luz. En vez de
codicia di anhelo, deseo inconquistable, amor loco. Y después en
vez de hambre, que es una forma de mutilación, habla de totalidad,
de plenitud, de superabundancia, de la generosidad del yo que se expande
en espirales hacia el Otro.
Sin este baile de máscaras, nada ha de ser creado. La más
antigua mitología hace de Eros el primogénito de Caos. Eros,
el domador salvaje, es la puerta por la que el artista vuelve a Caos, el
Uno, y después vuelve otra vez, portando uno de los patrones de
la belleza. El artista, el cazador, el guerrero: aquel que es a un tiempo
apasionado y equilibrado, igualmente codicioso y altruista hasta el último
extremo. Hemos de salvarnos de todas las salvaciones que nos salvan de
nosotros mismos, de nuestro animal que también es nuestro anima,
nuestra misma fuerza vital, tanto como nuestro animus, nuestro animoso
autorefuerzo, que puede manifestarse incluso a través de la ira
y el odio. BABILONIA nos ha contado que nuestra carne es basura -con este
ardid y con la promesa de salvación nos ha esclavizado-. Pero, si
la carne está ya "salvada", si ya es luz -si incluso la conciencia
misma es un tipo de carne, un éter vivo palpable y simultáneo-
entonces no necesitamos poder alguno que interceda por nosotros. La intemperie,
como dice Omar, es paraíso incluso ahora.
La verdadera propiedad del asesinato reside en el Imperio, porque sólo
la libertad es vida plena. La guerra es babilónica también
-ninguna persona libre morirá por el engrandecimiento de otra-.
El hambre viene a existir sólo con la civilización de los
salvadores, de los reyes-sacerdotes; ¿No fue José el
que enseñó al Faraón a especular en futuros de grano?
Codicia -por la tierra, por la riqueza simbólica, por el poder para
deformar el cuerpo y el alma de otros para su propia salvación-
la codicia también se despierta no de la "naturaleza naturalizante",
sino del embalse y la canalización de todas las energías
para Mayor Gloria del Imperio.
Contra todo esto, el artista posee el baile de máscaras, la radicalización
total del lenguaje, la invención de un "terrorismo poético"
que golpeará no a seres vivos sino a las ideas malignas, a los pesos
muertos sobre la tapa del ataúd de nuestros deseos. La arquitectura
de la asfixia y la parálisis serán sólo voladas con
nuestra celebración total de todo; incluso de la oscuridad.
Solsticio de
verano, 1986
COMUNICADO
Nº; 7
Paleolitismo psíquico
y alta tecnología: una toma de posición NO VAYAS A
CREERTE QUE, sólo porque la AAO hable continuamente de "paleolitismo",
nuestra intención sea bombardearnos a todos de vuelta a la edad
de piedra.
No tenemos interés alguno en "volver a la tierra" si el trato incluye
la aburrida vida de un labriego pisamierdas; ni queremos tampoco "tribalismo"
si viene acompañado de tabúes, fetiches y desnutrición.
No tenemos nada contra el concepto de cultura, incluyendo a la tecnología;
para nosotros el problema empieza con la civilización.
Lo que nos gusta de la vida paleolítica ha sido resumido por la
Escuela de Antropología de los Pueblos sin Autoridad: la elegante
pereza de la sociedad cazadora/recolectora, la jornada de trabajo de dos
horas, la obsesión por el arte, la poesía, el baile y la
galantería, la "democratización del chamanismo", el cultivo
de la percepción; resumiendo, la cultura.
Lo que no nos gusta de la civilización puede deducirse de la siguiente
progresión: la "revolución agrícola"; la emergencia
de las castas; la ciudad y su culto por el control hierático ("Babilonia");
la esclavitud; el dogma; el imperialismo ("Roma"). La supresión
de la sexualidad en el "trabajo" bajo la aegis de la "autoridad". "El Imperio
nunca acabó".
Un paleolitismo psíquico basado en la alta tecnología; post
agrícola, post industrial, de "trabajo cero", nómada (o "cosmopolita
sin raíces") -una Sociedad del Paradigma Cuántico- esto constituye
la visión ideal del futuro de acuerdo a la teoría del caos
y a la "futurología" (tal como Robert Anton Wilson y T. Leary conciben
el término).
Y en lo que respecta al presente: rechazamos cualquier colaboración
con la Civilización de la Anorexia y la Bulimia, con esa gente tan
avergonzada de no sufrir nunca que se han de inventar cilicios para sí
y para otros; o con aquellos que se atiborran sin compasión y luego
echan la papilla de su culpa reprimida en grandes rounds masoquistas de
dietas y carreras. Todos nuestros placeres y autodisciplinas nos pertenecen
por naturaleza; nunca nos negamos a nosotros mismos, nunca abandonamos
nada -aunque algunas cosas sí nos han abandonado y dejado, porque
somos demasiado grandes para ellas-. Yo soy a un tiempo troglodita y mutante
galáctico, delincuente y príncipe libre. Una vez un jefe
indio fue invitado a un banquete en la Casa Blanca. Mientras la comida
se servía, el Jefe cargó el plato hasta los topes, no una
sino tres veces. Al fin el rostro pálido sentado a su lado va y
dice, "Jefe, je-je, ¿no cree que se está pasando un poco?"
"Ugh", replica el Jefe, "¡pasarse un poco lo justo para Jefe!"
Sin embargo, ciertas doctrinas de la "futurología" siguen siendo
problemáticas. Por ejemplo, incluso aceptando el potencial liberador
de nuevas tecnologías tales como la TV, los ordenadores, la robótica,
la exploración espacial, etc. aún vemos un margen entre potencialidad
y efectividad. La banalización de la TV, la yuppificación
de la informática y la militarización del espacio sugieren
que estas tecnologías no proveen en sí mismas garantías
"determinadas" de su uso liberatorio.
Incluso
rechazando el holocausto nuclear como otra diversión espectacular
más orquestada para distraer nuestra atención de los verdaderos
problemas, tenemos todavía que admitir que la "Mutua de la Destrucción
Asegurada" y la "Pura Guerra" tienden a enfriar nuestro entusiasmo por
ciertos aspectos de la Aventura de la Alta Tecnología.
La Anarquía Ontológica retiene su afecto por el ludismo como
táctica: si una tecnología dada, no importa cuan admirable
en potencia, es utilizada para oprimirme aquí y ahora, entonces
tengo bien que esgrimir el arma del sabotaje o bien ocupar los medios de
producción (o quizás más importante, los medios de
comunicación). No hay humanidad sin techne -pero no hay techne que
valga más que mi humanidad-.
Desdeñamos el anarquismo de patada refleja antitecno -para nosotros,
al menos (existen algunos que disfrutan del campesinado, o así parece)-
al igual que rechazamos cualquier fijación con la tecnología.
A nuestros ojos todas las formas del determinismo parecen igualmente fútiles;
no somos esclavos ni de los genes ni de las máquinas. Lo "natural"
es lo que nosotros imaginamos y creamos. "La Naturaleza no tiene Leyes,
sólo costumbres".
Para nosotros la vida no pertenece al Pasado -esa tierra de famosos fantasmas
que atesoran los deslustrados productos de la tumba- ni al Futuro, cuyos
ciudadanos mutantes de cerebro de bombilla guardan tan celosamente los
secretos de la inmortalidad, los vuelos más veloces que la luz,
los genes de diseño y la disolución del Estado.
Aut nunc aut nihil. Cada momento contiene una eternidad para ser penetrada
-y aún nos perdemos en visiones a través de los ojos de un
muerto, o en la nostalgia de perfecciones por venir.
Las conquistas de mis ancestros y descendientes no son para mí más
que un cuento entretenido o instructivo; nunca los consideraré mis
rivales, ni siquiera para excusar mi propia pequeñez. Yo me imprimo
mi licencia para robarles lo que me haga falta -paleolitismo psíquico
o alta tecnología- o, ya puestos, los espléndidos detritus
de la civilización misma, los secretos de los Maestros Ocultos,
los placeres de la nobleza frívola y la vie boheme.
La decadence, por mucho que diga Nietzche, juega un papel tan profundo
en la Anarquía Ontológica como la salud misma -tomamos lo
que queremos de cada cual-. Los estetas decadentes no libran guerras estúpidas
ni sumergen la conciencia en el odio y el resentimiento microcefálicos.
Buscan la aventura en la innovación artística y la sexualidad
no ordinaria y no en la desgracia de los otros. La AAO admira y emula su
pereza, su desdén por la estupidez de la normalidad, su expropiación
de las sensibilidades aristocráticas. Para nosotros estas cualidades
armonizan paradójicamente con aquellas de la edad de piedra y su
salud desbordante, su ignorancia de las jerarquías, su cultivo de
la virtu más que de la Ley. ¡Exigimos decadencia sin enfermedad,
y salud sin aburrimiento!
Por tanto la AAO da su apoyo incualificado a todos los pueblos indígenas
y tribales en su lucha por la completa autonomía; y al mismo tiempo,
a las más salvajes y extravagantes especulaciones y exigencias de
los futurologistas. El paleolitismo del futuro (que para nosotros, como
mutantes, ya existe) se conseguirá a gran escala sólo a través
de una masiva tecnología de la imaginación, y de un paradigma
científico que alcance, más allá de la mecánica
cuántica, el reino de la teoría del caos y las alucinaciones
de la ficción especulativa.
Como cosmopolitas sin raíces cursamos solicitud a todas las bellezas
del pasado, del oriente, de las sociedades tribales; todo esto puede y
debe ser nuestro, incluso los tesoros del Imperio: nuestros para compartir.
Y al mismo tiempo exigimos una tecnología que trascienda la agricultura,
la industria, incluso la simultaneidad de la electricidad, un hardware
que interseccione con el wetware de la conciencia, que abrace el poder
de los quarks, de las partículas que viajan marcha atrás
en el tiempo, de los quásares y los universos paralelos.
Los ideólogos en disputa del anarquismo y lo libertario recetan
cada uno la utopía adecuada a la propia marca de su túnel
de visión, que va de la comuna campesina a la Ciudad Espacial L-5.
Y nosotros decimos, que florezcan cien flores; sin jardineros que corten
las malas hierbas de acuerdo a algún esquema moralizante o eugenesista.
El único conflicto verdadero es aquel entre la autoridad del tirano
y la autoridad del yo realizado; todo lo demás son ilusiones, proyecciones
psicológicas, palabrería malgastada.
En un sentido los hijos de Gaia nunca han abandonado el paleolítico;
en otro sentido, todas las perfecciones del futuro son ya nuestras. Sólo
la insurgencia "resolverá" esta paradoja; sólo el levantamiento
contra la falsa conciencia en nosotros y en los otros ha de barrer la tecnología
de la opresión y la pobreza del Espectáculo. En esta batalla
una máscara pintada o un sonajero de chaman pueden resultar tan
vitales como la captura de un satélite de comunicaciones o de una
red telemática secreta.
Nuestro único criterio para juzgar un arma o una herramienta es
su belleza. Los medios ya son los fines en cierto sentido; la insurgencia
ya es nuestra aventura; Devenir ES Ser. El pasado y el futuro existen por
nosotros y en nosotros, alfa y omega. No hay otros dioses que nos precedan
o sucedan. Somos libres en el TIEMPO -y seremos libres en el ESPACIO también-.
(Gracias a Hagbard Celine
sabio de Howth y alrededores)
COMUNICADO
Nº;8
La teoría del caos
y la familia nuclear
DOMINGO EN EL RIVERSIDE PARK
los Padres ponen a los hijos en su sitio, clavándolos mágicamente
a la hierba con funestas miradas embrujadas de lechosa camaradería,
forzándolos a lanzar bolas de béisbol una y otra vez durante
horas. Los niños casi parecen pequeños san sebastianes atravesados
por las flechas del aburrimiento.
Los vanos rituales de la diversión familiar transforman cada húmedo
prado veraniego en un parque temático, a cada hijo en una alegoría
involuntaria de la riqueza del Padre, en una pálida representación
alejada 2 ó 3 veces de la realidad: el niño como metáfora
de cualquier cosa.
Y aquí llego yo con la caída de la noche, colocado en polvo
de setas, medio convencido de que estos cientos de luciérnagas surgen
de mi propia conciencia -¿Dónde han estado todos estos
años? ¿Por qué tantas de repente?- cada una de
ellas elevándose en el momento de su incandescencia, trazando rápidos
arcos como las grafías abstractas de la energía en el esperma.
";Familias! ;Usureras del amor! ;Cómo las odio!" Las pelotas de
béisbol vuelan sin rumbo a la luz vespertina, pases que se pierden,
las voces se elevan en quejoso cansancio. Los niños sienten cómo
la puesta de sol va encostrando las últimas horas de libertad concedida,
pero aún los Padres insisten en prolongar las tibias postrimerías
de su sacrificio patriarcal hasta la hora de la cena, hasta que las sombras
se coman la hierba.
De entre estos hijos de la clase acomodada uno cruza miradas conmigo por
un instante. Le transmito telepáticamente una imagen de dulce licencia,
el olor del TIEMPO desatado de todas las redes de la escuela, las clases
de música, los campamentos de verano, las tardes familiares alrededor
de la tele, los Domingos en el Parque con Papá -tiempo auténtico,
tiempo caótico-.
Ya la familia abandona el parque, un pequeño pelotón de desdicha.
Pero ése se ha dado la vuelta y me sonríe con complicidad
-"mensaje recibido"- y sale bailando tras una luciérnaga, reflotado
por mi deseo. El Padre ladra un mantra que disipa mi poder.
El momento pasa. El niño es tragado por el esquema de la semana
-se desvanece como un pirata de piernas desnudas o un indio prisionero
de los misioneros-. El parque sabe quien soy, se revuelve bajo mis pies
como un jaguar gigante a punto de despertar para la meditación nocturna.
La tristeza aún lo retiene, pero permanece salvaje en su más
profunda esencia: un desorden exquisito en el corazón de la noche
urbana.
COMUNICADO Nº;9
Doble inmersión catilinaria
I.
Cristianismo
ESPERAMOS IMPACIENTES que
el afectado cadáver termine por exhalar el ronco suspiro final y
se vaya flotando para convertirse por última vez en calabaza. Una
y otra vez imaginamos la derrota de ese obsceno espectro desollado del
viaje de la muerte clavado en las paredes de todas nuestras salas de espera,
para que nunca más venga a lloriquearnos por nuestros pecados...
pero una y otra vez resucita y se acerca arrastrándose para hechizarnos
como el villano de alguna película snuff de casquería porno
serie n -la milésima versión de La noche de los muertos vivientes-
siguiendo el rastro de caracol de su gimoteante humillación... justo
cuando pensabas que estabas seguro en tu inconsciente... es TIBURON por
JESUS. ¡Cuidado! ¡Catequistas hardcore de motosierra!
y los izquierdistas, nostálgicos del Punto Omega de su paraíso
dialéctico, dan la bienvenida a cada galvanizado revival del credo
putrescente con arrumacos de gozo: bailemos un tango con todos los obispos
marxistas de Latinoamérica -cantemos una balada por los píos
estibadores polacos- entonemos unos espirituales por la ultima esperanza
presidencial afrometodista del Cinturón de la Biblia...
La AAO denuncia a la Teología
de la Liberación como una conspiración de monjas estalinistas
-el trato escarlata secreto de la puta de Babilonia con el fascismo rojo
en los trópicos-. ¿Solidarnosc? El Sindicato del Papa
-apoyado por la AFL/CIO, la Banca Vaticana, la logia masónica Propaganda
Dos, y la mafia. Y si fuéramos a votar jamás malgastaríamos
ese gesto vacío en ningún perro cristiano, no importa de
qué raza ni color.
En cuanto a los verdaderos cristianos, esos fanáticos reconvertidos
y autolobotomizados, esos mormones mataniños, esos Guerreros de
las Galaxias de la Moralidad Esclava, camisas negras televangélicas,
escuadrones zombies de la Santísima Virgen María (suspendida
en una nube rosa encima del Bronx vomitando odio, anatema, rosas nauseabundas
sobre la sexualidad de los niños, las adolescentes embarazadas y
los maricones)...
En cuanto a los genuinos adoradores de la muerte, a los caníbales
rituales, a los maníacos del apocalipsis -la derecha cristiana-
sólo podemos rezar para que EL RAPTO LLEGUE y los coja a todos por
sorpresa al volante de sus coches, en sus mustios concursos de la tele
y castas camas, que se los lleven al cielo y nos dejen a nosotros continuar
con la vida humana.
II.
Abortistas y antiabortistas
LOS FACHAS QUE PONEN BOMBAS
en las clínicas en las que se practican abortos pertenecen a la
misma categoría grotesca de cruel estupidez que los obispos que
cacarean Paz pero condenan toda sexualidad humana. La naturaleza no tiene
leyes ("sólo costumbres"), y toda ley es antinatural. Todo pertenece
a la esfera de la moralidad personal/imaginaria; incluso el asesinato.
De todas formas, de acuerdo a la teoría del caos, no se deduce que
estemos obligados a aprobar y que nos guste el asesinato -o el aborto-.
Caos quisiera ver gestar y nacer a cada hijo natural bastardo; el esperma
y el óvulo por sí solos son meras secreciones amorosas, pero
combinados como ADN se convierten en conciencia potencial, neguentropía,
gozo.
Si "la carne es asesinato" como a los vegetarianos radicales les gusta
afirmar, ¿dime tú qué es el aborto? Aquellos totemistas
que bailaron ante los animales que cazaban, que mediaron para convertirse
en uno con su comida viva y compartieron su tragedia, mostraron valores
mucho más humanos que los de la retórica "pro-elección"
de las feminoides liberales de turno.
En cada "tema" cocinado para el "debate" en el manual del Espectáculo,
ambos bandos están con la mierda hasta las cejas por igual. El "tema
del aborto" no es una excepción.
COMUNICADO
Nº;10
La sesión plenaria
publica nuevas denuncias
Se esperan purgas
PARA APARTAR CUALQUIER KARMA
pegajoso que hayamos podido adquirir a través de nuestro panegírico
bate-púlpitos contra cristianos y demás desgraciados del
fin del mundo (ver ultimo n°) y simplemente dejar clara la cosa: la
AAO también denuncia a todos los ateos automáticos de última
hora y su dudoso equipaje tardovictoriano de vulgar materialismo cientifista.
Aplaudimos, por supuesto,
todo sentimiento anticristiano -y todo ataque contra toda religión
organizada-. Pero... escuchando a algunos anarquistas uno pensaría
que los sesenta nunca ocurrieron y que nadie se metió nunca LSD.
En lo que atañe
a los propios científicos, las locuras de Alicia de las teorías
cuántica y del caos han conducido lo mejor de ellos hacia el taoísmo
y el vedanta (por no decir dada); y aún así, si lees The
Match o Freedom te puedes imaginar que la ciencia fue embalsamada con el
príncipe Kropotkin -y la "religión" con el obispo Ussher-.
Sin duda uno desprecia
a los camisas marrones acuarianos, al tipo de gurús recientemente
laureados en el New York Times por su contribución a los Grandes
Negocios, a los vendedores de franquicias de cultos yuppie/zombies, la
anorexia metafísica de la banalidad new age... pero NUESTRO esoterismo
permanece limpio de estos cambistas mediocres y de sus secuaces de encefalograma
plano.
Los herejes y místicos
Antinomianos de oriente y occidente han desarrollado sistemas basados en
la liberación interior. Algunos de estos sistemas están teñidos
de misticismo religioso e incluso de reacción social -otros parecen
mas puramente radicales o "psicológicos"- y algunos incluso cristalizan
en movimientos revolucionarios Niveladores milenaristas, Asesinos, Taoístas
de Turbante Amarillo, etc.) Cualesquiera que sean sus defectos poseen ciertas
armas mágicas de las que el anarquismo carece por completo:
(1) Un sentido de lo metarracional
("metanoia"), formas de ir más allá del pensamiento laminado
hacia un pensamiento y una percepción dúctiles (o nomádicos
o "caóticos");
(2) una definición
efectiva de conciencia liberada o autorrealizada, una descripción
positiva de su estructura y de las técnicas para aproximarla;
(3) una visión arquetípica
coherente de la epistemología; es decir, una forma de saber (de
la historia, por ejemplo) que utiliza la fenomenología hermenéutica
para revelar esquemas de significado (algo parecido a la "crítica
paranoica" de los surrealistas);
(4) una enseñanza
de la sexualidad (en los aspectos "tántricos" de diversos senderos)
que asigne un valor al placer más que a la autonegación,
no sólo en beneficio propio sino como vehículo de la conciencia
dilatada o la "liberación";
(5) una actitud celebratoria,
lo que podría llamarse un "concepto de jubileo", la cancelación
de la deuda psíquica a través de alguna generosidad inherente
a la propia realidad;
(6) un lenguaje (incluyendo
gestos, rituales, intencionalidad) con el que animar y comunicar estos
cinco aspectos de la cognición; y
(7) un silencio.
No nos sorprende descubrir
cuántos anarquistas son antiguos católicos, curas o monjas
que han colgado los hábitos, antiguos monaguillos, baptistas reconvertidos
por error o incluso ex fanáticos chiítas. El anarquismo ofrece
una misa negra (y roja) para desritualizar todos los cerebros encantados
por fantasmas -un exorcismo secular- pero después se traiciona a
sí mismo levantando su propia Alta Iglesia, toda llena de las telarañas
del Humanismo Etico, del Librepensamiento, del Ateísmo Muscular
y de la tosca Lógica Fundamentalista Cartesiana. /
Hace dos décadas,
comenzamos el proyecto de convertirnos en cosmopolitanos sin raíces,
con la determinación de tamizar el detritus de todas las tribus,
culturas y civilizaciones (incluyendo la nuestra) en la búsqueda
de fragmentos provechosos, y sintetizar de este revoltijo de trastos un
sistema de vida propio -para no convertirnos (como advertía Blake)
en el esclavo de algún otro-.
Si un brujo javanés
o un chaman nativo americano poseyera algún precioso fragmento que
yo hubiera de necesitar para mi propio "bolsín de medicinas", ¿habría
de mofarme y citar a Bakunin cuando habla de colgar a los curas con las
tripas de los banqueros? ¿o debería recordar que la anarquía
no conoce dogma, que no se puede hacer un mapa del Caos, y apoderarme de
cualquier cosa que no haya sido ya tomada? ///// Las definiciones más
antiguas de anarquía se encuentran en el Chuang Tzu y otros textos
taoístas; el "anarquismo místico" presume de un pedigrí
más añejo que la variedad grecoracionalista. Creo que cuando
Nietzche hablaba de los "hiperbóreos" nos predijo a nosotros, que
hemos ido más allá de la muerte de Dios -y del renacer de
la Diosa- hasta una región donde espíritu y materia son uno.
Cada manifestación de esa hierogamia, cada cosa material y cada
vida, se convierte no sólo en "sagrada" por sí misma sino
también en simbólica de su propia "esencia divina".
El ateísmo no es sino
el opio del pueblo (mejor dicho, de sus autoproclamados paladines) y no
una droga sexy y colorida. Si hemos de seguir el consejo de Baudelaire
y "estar siempre ebrios", la AAO preferiría algo así como
los hongos, gracias. Caos es el más viejo de los dioses; y Caos
nunca murió
COMUNICADO
Nº;11
Arenga de las fiestas
Número especial sobre
la alimentación: ¡Abajo lo LIGHT!
LA ASOCIACION DE LA ANARQUIA
ONTOLOGICA convoca un boicot contra todos los productos mercantilizados
bajo el santo y seña de lo LIGHT; cerveza, carne, dulces bajos en
calorías, cosméticos, música, "estilos de vida" preempaquetados,
lo que sea.
El concepto de lo LIGHT
desarrolla un complejo de simbolismos por el que el Espectáculo
espera reutilizar toda repulsión contra su mercantilización
del deseo. El producto "natural", "orgánico", "saludable" está
diseñado para un sector del mercado de consumidores ligeramente
insatisfechos, con casos leves de shock del futuro y con una sutil añoranza
de tibia autenticidad. Han preparado un nicho para ti, suavemente iluminado
con las ilusiones de la simplicidad, la esbeltez, la limpieza, con una
pincelada de ascetismo y de autonegación. Por supuesto, esto cuesta
un poco más caro... después de todo, la ligereza no fue diseñada
para pobres hambrientos primitivos que todavía piensan en la comida
como alimento en vez de como decoración. Tiene que ser más
cara -de otra forma tú no la comprarías-.
La Clase Media Americana
(no me vengas con sutilezas; tú ya sabes a lo que me refiero) cae
naturalmente en facciones opuestas pero complementarias: los Ejércitos
de la Anorexia y de la Bulimia. Los casos clínicos de estas enfermedades
tan sólo representan la espuma psicosomática en una ola de
patología cultural, profunda, difusa y en gran medida inconsciente.
Los bulímicos son aquellos yupposos de las clases acomodadas que
se atiborran de margaritas y vídeo domestico, y después se
purgan con comidas LIGHT, carreras, o vapuleos (an)aeróbicos. Los
anoréxicos son los rebeldes del "estilo de vida", maníacos
a ultranza de la comida, comedores de algas, tristes, pálidos y
macilentos -pero satisfechos en su celo puritano y en sus cilicios de diseño-.
La grotesca comida basura sólo representa la otra cara de la espectral
"dieta sana": nada sabe a nada sino a serrín y aditivos; todo es
o aburrido o carcinogénico -o los dos- y todo es increíblemente
estúpido.
La comida, cruda o cocida,
no puede escapar al simbolismo. Es y a la vez representa aquello que es.
Toda comida es comida del alma; tratarla de cualquier otra forma es cortejar
la indigestión, ya crónica o metafísica.
Pero en la cripta al vacío
de nuestra civilización, donde casi toda experiencia se encuentra
mediatizada, donde la realidad es forzada a través de la malla mortífera
de la percepción consensuada, perdemos contacto con la comida como
alimento; empezamos a construirnos personajes basados en lo que consumimos,
tratando a los productos como proyecciones de nuestra añoranza de
lo auténtico.
La AAO a veces imagina el
CAOS como una cornucopia de la creación continua, una especie de
geyser de la generosidad cósmica; por tanto nos abstenemos de reivindicar
dieta específica alguna, por miedo a ofender a la Sagrada Multiplicidad
y a la Santísima Subjetividad. Aquí no hemos venido a venderte
otra receta new age más para una salud perfecta (sólo los
muertos son perfectamente saludables); a nosotros nos interesa la vida,
y no los "estilos de vida".
Adoramos la verdadera ligereza,
y la rica pesadez nos deleita en su momento. El exceso nos sienta perfectamente,
la moderación nos complace, y hemos aprendido que el hambre puede
ser la más fina de las especias. Todo es ligero y las más
exuberantes de las flores crecen alrededor de la letrina. Soñamos
con mesas de falansterio y cafés bolo'bolo donde cada festivo grupo
de comensales comparte el genio individual de un Brillat-Savarin (ese santo
del paladar).
El sheik Abu Sa'id nunca
ahorró dinero, ni siquiera lo retuvo por una noche; por eso, en
cuanto algún bienhechor donaba una bolsa repleta a su hospicio,
los derviches lo celebraban con un festín por todo lo alto; y el
resto de los días, pasaban hambre. El punto estaba en disfrutar
de ambos estados, pleno y vacío...
Lo LIGHT parodia el vacío
y la iluminación espirituales, de la misma manera en que Mc Donald's
traviste la imaginería de la plenitud y la celebración. El
espíritu humano (por no mencionar el hambre) pueden trascender y
superar todo este fetichismo -la alegría puede entrar en erupción
incluso en el Burger King, e incluso la cerveza LIGHT puede ocultar una
dosis de Dionisos-. ¿Pero por qué habríamos de luchar
contra esta marea de basura de sablazo hortera barato, cuando podríamos
estar bebiendo el vino del paraíso ahora mismo bajo nuestras propias
viñas e higueras?
La comida pertenece al reino
de la vida cotidiana, a la arena primaria de toda emancipación insurgente,
de toda autosuperación espiritual, de toda reocupación del
placer, de toda revuelta contra la Maquinaria Planetaria del Trabajo y
sus deseos de imitación. Nada más lejos de nosotros que el
dogmatizar; el cazador nativo americano puede sustentar su felicidad con
ardilla frita, el anarco-taoísta con un puñado de albaricoques
secos. El tibetano Milarepa, después de diez años de sopa
de nido, se comió un dulce de manteca y alcanzó la iluminación.
El necio no ve eros alguno en un buen champan; el brujo puede caer intoxicado
con un vaso de agua.
Nuestra cultura, ahogándose
en sus propios contaminantes, clama (cual Gohete moribundo) por "¡más
luz! " como si estos afluentes polinsaturados pudieran aliviar de alguna
forma nuestra miseria, como si su sosa ligereza y su insípida falta
de carácter pudieran protegernos de las sombras acechantes.
¡No! Esta última
ilusión nos sorprende finalmente en toda su crueldad. Nos vemos
forzados contra nuestras propia inclinaciones perezosas para tomar postura
y protestar. ¡Boicot!¡Boicot!¡QUE APAGUEN LA LUZ!
Apéndice: menú
para un banquete negro anarquista (vegetariano y no vegetariano)
Caviar y blinis; huevos
de cien años; calamares en su tinta con arroz; calabacines preparados
con la piel y sazonados con ajo negro; arroz silvestre con nueces negras
y setas negras; trufas en mantequilla negra; venado marinado en oporto,
pasado por la barbacoa, servido en rodajas de pan negro y aderezado con
castañas asadas. Black Russians; Guiness y champan; té chino
negro. Mousse de chocolate oscuro, café turco, uvas negras, ciruelas,
moras, etc.
COMUNICADO ESPECIAL
DE HALLOWEEN
La magia negra como acción
revolucionaria
PREPARA UNA TINTA DE AZAFRAN
puro y genuino mezclado con agua de rosas, añadiendo si es posible
un poco de sangre de un gallo negro. En una habitación tranquila
prepara un altar, con una vasija para la tinta, una pluma con punta de
hierro, 7 velas negras, un incensario y un poco de benjuí. El embrujo
puede escribirse en papel virgen o pergamino. Dibuja el diagrama a las
4 de la tarde de un miércoles, de cara al norte. Copia el diagrama
de siete puntas (ver ilustración) sin levantar la pluma del papel,
en un solo movimiento continuo, aguantando la respiración y presionando
la lengua contra el paladar. Este es el Barisan Laksamana, o Rey del Djinn.
Después dibuja el Sello de Salomón (una estrella que representa
un djinn de 5 cabezas) y el resto del diagrama. Sobre el Sello de Salomón
escribe el nombre del individuo o la institución que vas a maldecir.
Ahora sostén el papel en el humo, e invoca al djinn blanco y negro
en tu interior:
Bismillah ar-Rahman ar-Rahim
as-salaam alikum
Oh Djinn Blanco, Esplendor
de Mahoma
rey de todos los espíritus
en mi interior
Oh Djinn Negro, sombra de
mí mismo
FUERA, destruíd a
mi enemigo
y si no lo hacéis
sed pues considerados traidores
de Alá
en virtud del ensalmo
La illaha ill'Allah
Mohammad ar-Rasul Allah
Si la maldición se
dirige a un opresor individual, puede prepararse un muñeco de cera
e insertarse el mensaje en él.
Después se le clavan
siete agujas hacia abajo en la coronilla, a través de las axilas
izquierda y derecha, de las caderas izquierda y derecha, y a través
de los labios o las ventanas de la nariz. Envuelve el muñeco en
una mortaja blanca y entiérralo en el suelo en un lugar sobre el
que el enemigo vaya con toda seguridad a caminar, invocando al mismo tiempo
la ayuda de los espíritus locales de la tierra:
Bismillah ar-Rahman ar-Rahim
Oh Djinn de la Tierra, espíritu
del terreno
Oh Djinn Negro que vives
bajo tierra
escucha, vampiro del suelo
te ordeno marcar y destruir
el cuerpo y el alma de ______________________
Ten en cuenta mis ordenes
ya que soy el brujo verdadero
y original
en virtud del ensalmo
la illaha ill'Allah
Mohammad ar-Rasul Allah
Si por el contrario la maldición
se dirige a una institución o empresa, reúne los siguientes
elementos: un huevo duro, un clavo de hierro y 3 alfileres de hierro (clava
el clavo y los alfileres en el huevo); escorpiones secos, lagartijas y/o
escarabajos; una bolsita de gamuza que contenga tierra de tumba, limaduras
de hierro magnetizadas, asafétida y azufre, y átala con un
lazo rojo. Cose el embrujo a una seda amarilla y séllalo con cera.
La botella puede ahora ser
cuidadosamente empaquetada y enviada por correo a la institución
destinataria -por ejemplo a un programa televangélico cristiano,
o a Telefónica, al Hilo Musical, a un colegio o facultad- incluyendo
una copia de la siguiente declaración (se pueden mandar copias extra
a empleados individuales, y/o pegarlos subrepticiamente por el local):
Maldición Malaya del Djinn Negro
Estos locales han sido maldecidos
con brujería negra. La maldición ha sido activada de acuerdo
a los rituales correctos. Esta institución esta maldita por haber
oprimido la Imaginación y haber mancillado el Intelecto, por haber
degradado las artes hasta la estupefacción, por su esclavitud espiritual,
por su propaganda del Estado y del Capital, por su reacción puritana,
por el enriquecimiento injusto, por sus mentiras y su destrozo estético.
Los empleados de esta institución
están ya en peligro. No se ha maldecido a ningún individuo,
pero el lugar mismo ha sido infectado de pésima fortuna y malignidad.
Aquellos que no despierten y se marchen, o empiecen a sabotear el lugar
de trabajo, comenzarán a caer gradualmente bajo los efectos de esta
brujería. Extraer o destruir el implemento de brujería no
hará ningún bien. Ha sido visto en este lugar, y este lugar
está maldito. Reclama tu humanidad y rebélate en nombre de
la Imaginación -o si no se juzgado (en el espejo de este embrujo)
como un enemigo de la raza humana.
Sugerimos "reivindicar" esta
acción en nombre de alguna otra institución cultural ofensiva,
como la Sociedad General de Autores o la Cruzada Antiporno de Mujeres (dar
dirección completa). También sugerimos, con el objetivo de
equilibrar en ti mismo el efecto de invocar al propio djinn negro, que
mandes una bendición mágica a alguna persona o grupo que
ames y/o admires. Hazlo anónimamente, y haz que el regalo sea hermoso.
No hace falta seguir un ritual preciso, pero la imaginería debiera
dejarse brotar del pozo de la conciencia en un estado meditativo intuitivo/espontáneo.
Utiliza incienso dulce, velas rojas y blancas, caramelos, vino ,flores,
etc. Si es posible incluye oro, plata o joyas auténticas en el regalo.
Este folleto de instrucciones
de la Maldición Malaya del Djinn Negro ha sido preparado de acuerdo
a un ritual auténtico y completo por el Comité de Terrorismo
Cultural de la Cámara interior del Adepto de la AIMOA ("Tercer Paraíso").
Somos Esoteristas Nizari-Ismailitas; es decir, herejes y fanáticos
chiítas que trazamos nuestra línea espiritual hasta Hassan-i
Sabbah a través de Aladino Mohammad III "el Loco", séptimo
y último Pir de Alamut (y no a través de la línea
de los Aga Khan). Desposamos el monismo radical y el antinomianismo puro,
y nos oponemos a toda forma de ley y autoridad, en el nombre de CAOS.
En la actualidad, por razones
tácticas, no abogamos por la violencia o la brujería contra
individuos. Llamamos a la acción contra instituciones e ideas -sabotaje
del arte y propaganda clandestina (incluyendo magia ceremonial y "pornografía
tántrica")- y especialmente contra los venenosos media del Imperio
de las Mentiras. La Maldición del Djinn Negro representa sólo
un primer paso en la campaña de terrorismo poético que -esperamos-
nos ha de conducir a otras formas menos sutiles de insurrección.
COMUNICADO ESPECIAL
La AAO anuncia purgas
en el movimiento del Caos
LA TEORIA DEL CAOS DEBE POR
supuesto fluir impuramente. "Tumbada está la pereza y ni a palos
se endereza". Cualquier intento de precipitar un cristal de ideología
ha de producir malogradas rigideces, fosilizaciones, armaduras y sequedades
que quisiéramos evitar, al igual que toda "pureza". Sí, el
Caos se revela en cierta abandonada ausencia de forma, no muy diferente
del desorden erótico de aquellos a los que amamos por su forma de
destruir el hábito y desvelar la mutabilidad. Sin embargo esta desenvoltura
no implica que la teoría del Caos haya de aceptar a cualquier sanguijuela
que intente pegarse a nuestras sagradas membranas. Ciertas definiciones
o deformaciones del Caos merecen denuncia, y nuestra entrega al desorden
divino no ha de disuadirnos de poner de vuelta y media a los traidores
y a los artistas copiones y a los vampiros psíquicos que ahora zumban
alrededor del Caos bajo la impresión de que está de moda.
Proponemos no una Inquisición en nombre de nuestras deficiones,
sino mejor un duelo, una pelea, un acto de violencia o repugnancia emocional,
un exorcismo. En primer lugar nos gustaría definir e incluso nombrar
a nuestros enemigos.
(1) Todos aquellos cabezas
muertas y artistas de la mutilación que exclusivamente asocian el
Caos con miseria, con negatividad y con un penoso pseudolibertinaje; aquellos
que piensan que "más allá del bien y del mal" significa hacer
el mal; los intelectuales sadomasoquistas, los agoreros del apocalipsis;
los nuevos dualistas gnósticos, los misántropos y los feos
nihilistas.
(2) Todos aquellos científicos
que venden Caos bien como forma de destrucción (p.ej. armas de rayos
de partículas) o como mecanismo para imponer el orden, como en los
usos de la matemática del Caos en la sociología estadística
y en la estrategia antidisturbios. Se hará un esfuerzo por descubrir
nombres y direcciones dentro de esta categoría.
(3) Todos aquellos que se
apropian del Caos por la causa de algún timo new age. Ni que decir
tiene que no ponemos objeción alguna a que nos des todo tu dinero,
pero te lo diremos desde el principio: lo usaremos para comprar droga o
para volar a Marruecos. No se puede vender agua junto al río; Caos
es esa materia de la que hablaban los alquimistas, que los tontos valoran
más que el oro a pesar de que se encuentra en cualquier estercolero.
El principal enemigo en esta categoría es Werner Erhardt, fundador
de est, que está ahora embotellando "Caos" e intentando vender las
franquicias a los yuppoides. Segundo, mencionaremos a algunos de nuestros
amigos con objeto de dar una idea de las ramas dispares en la teoría
del Caos que nos gustan: Chaotica, la zona autónoma imaginaria descubierta
por Feral Faun (alias Feral Ranter); la Academy of Chaotic Arts de Tundra
Wind; KAOS, la revista de Joel Birnoco; Chaos Inc., un boletín conectado
al trabajo de Ralph Abraham, un científico puntero del Caos; la
Iglesia de Eris; el Zen Discordiano; la Iglesia Mora Ortodoxa; ciertos
aspectos de la Church of the SubGenius; la Santa Jihad de Nuestra Señora
del Caos Perpetuo; los escritores asociados al "anarquismo tipo 3" y publicaciones
como Popular Reality; etc. Los frentes de batalla están dibujados.
Caos no es entropía, Caos no es muerte, Caos no es una mercancía.
Caos es creación continua. Caos nunca murió.
ANARQUIA POST-ANARQUISMO
LA ASOCIACION DE LA ANARQUIA
ONTOLOGICA se reúne en cónclave, turbantes negros y túnicas
brillantes, tumbados en alfombras de Shiraz sorbiendo café amargo,
fumando de largos chibouks y sibsi. PREGUNTA: ¿Cuál es nuestra
posición respecto a todos los recientes abandonos y deserciones
del anarquismo (especialmente en tierras de California): condenar o condonar?
¿Purgarlos o ensalzarlos como vanguardia? ¿Elite gnóstica...
o traidores?
De hecho, tenemos mucha simpatía
por estos desertores y por sus diversas críticas del anarquISMO.
Como Simbad y el Viejo Horrible, el anarquismo se tambalea con el cadáver
de un Mártir mágicamente enganchado sobre los hombros; hechizado
por el legado del fracaso y el masoquismo revolucionarios -agua estancada
de la historia perdida-.
Entre el Pasado trágico
y el Futuro imposible, al anarquismo parece faltarle un Presente; como
temeroso de preguntarse a sí mismo, aquí y ahora, ¿CUALES
SON MIS VERDADEROS DESEOS? ¿y qué puedo hacer antes de que
sea demasiado tarde?... Sí, imagínate a ti mismo cara a cara
con un brujo que te mira hostil y pregunta "¿Cuál es tu verdadero
deseo?" ¿vacilas, balbuceas, te refugias en tópicos ideológicos?
¿Posees tanto Imaginación como Voluntad, eres capaz de soñar
y atreverte, o eres el primo de una fantasía impotente?
Mira en el espejo e inténtalo...
(ya que una de tus máscaras es la cara de un brujo)... El "movimiento"
anarquista apenas acoge hoy en día a ningún negro, gitano,
nativo americano o niño... a pesar de que incluso en teoría
son grupos tan genuinamente oprimidos los que han de beneficiarse al máximo
de cualquier revuelta antiautoritaria. ¿No será que el anarquISMO
no ofrece programas concretos con los que los verdaderamente desposeídos
puedan realizar (o al menos luchar de una manera realista para realizar)
sus verdaderos deseos y necesidades?
Si es así, entonces
este fracaso no sólo explicaría la falta de atractivo que
el anarquismo tiene para los pobres y los marginados, sino también
el desafecto y las deserciones de entre sus propias filas. Las manifestaciones,
piquetes y reimpresiones de los clásicos del siglo XIX no contribuyen
a una conspiración vital y atrevida de autoliberación. Si
el movimiento ha de crecer en vez de encogerse, habrá que tirar
por la borda un montón de madera muerta y abrazar unas cuantas ideas
arriesgadas.
El potencial existe. En
cualquier momento, un gran número de individuos se va a dar cuenta
que les están forzando a tragar una carretada de aburrida mierda
histérica y reaccionaria con saborizante artificial. Vastos coros
de gruñidos, gemidos, vómitos y nauseas... las turbas iracundas
deambulan por los supermercados, destrozando y saqueando... etc., etc.
La Bandera Negra podría servir de foco a la indignación y
canalizarla hacia una sublevación de la Imaginación. Podríamos
recoger la lucha donde la dejaron el situacionismo en el 68 y Autonomía
en los setenta, y llevarla a su siguiente fase. La revuelta podría
darse en nuestros tiempos; y en el proceso, muchos de nuestros Verdaderos
Deseos podrían verse realizados, bien sólo sea por una temporada,
una breve utopía pirata, una zona libre plegada en el viejo continuum
del espacio-tiempo.
Si la AAO retiene su afiliación
con el "movimiento", no sólo lo hace a cuenta de una predilección
romántica por las causas perdidas -o no enteramente al menos-. De
todos los "sistemas políticos", el anarquismo (a pesar de todos
sus defectos, y precisamente porque no es ni político ni sistema)
se aproxima más a nuestra concepción de la realidad, de la
ontología, de la naturaleza del ser. Y en cuanto a los desertores...
estamos de acuerdo con sus críticas, pero señalando que no
parecen ofrecer nuevas alternativas potentes. Así es que de momento
preferimos concentrarnos en transformar el anarquismo desde dentro. Aquí
está nuestro programa, camaradas:
1. Trabaja en la conciencia
de que el racismo psíquico ha reemplazado a la discriminación
abierta como uno de los aspectos más repugnantes de nuestra sociedad.
Participación imaginativa en otras culturas, especialmente en aquellas
en las que vivimos.
2. Abandona toda pureza ideológica.
Abraza el anarquismo "tipo 3" (por usar el término al uso de Bob
Black): ni colectivista ni individualista. Limpia el templo de vanos ídolos,
desembarázate del Viejo Horrible, de las reliquias y de los martirologios.
3. El movimiento antitrabajo
o "Trabajo Cero" es extremadamente importante, incluyendo un ataque radical
y quizás violento contra la Educación y la servidumbre de
los niños.
4. Desarrolla una trama nacional
de samizdat, sustituye las tácticas caducas de publicaciones/propaganda.
La pornografía y el entretenimiento popular como vehículos
de una reeducación radical.
5. En música la hegemonía
del compás 2/4 y del 4/4 ha de ser derrocada. Necesitamos una nueva
música, totalmente disparatada pero afirmadora de la vida, potente
pero rítmicamente sutil, y la necesitamos YA.
6. El anarquismo tiene que
destetarse del materialismo evangélico y del banal cientifismo bidimensional
del siglo XIX. Los "estados más elevados de conciencia" no son meros
FANTASMAS inventados por sacerdotes malvados. El oriente, lo oculto, las
culturas tribales poseen técnicas que pueden ser asimiladas de manera
verdaderamente anarquista. Sin "estados más elevados de conciencia",
el anarquismo se consume y seca en una forma de mezquindad, en un quejoso
lamento. Necesitamos un tipo práctico de "anarquismo místico",
exento de toda la mierda y el relumbrón new age, e inexorablemente
herético y anticlerical; ávido de todas las nuevas tecnologías
de conciencia y metanoia; una democratización del chamanismo, ebria
y serena.
7. La sexualidad está
bajo asalto, obviamente desde la derecha, más sutilmente desde la
pseudovanguardia de la "postsexualidad", e incluso aún mas sutilmente
desde la Recuperación Espectacular en los media y la publicidad.
Momento para un avance más amplio en la conciencia SexPol, una reafirmación
explosiva del eros polimorfo (incluso y especialmente frente a la plaga
y la penumbra) una glorificación literal de los sentidos, una doctrina
del gozo. Abandona toda vergüenza y todo odio por el mundo.
8. Ensaya nuevas tácticas
para reemplazar el caduco equipaje de la izquierda. Enfatiza los beneficios
prácticos, materiales y personales de la creación de tramas
radicales. Los tiempos no se muestran propicios para la violencia o la
combatividad, pero con toda seguridad un poco de sabotaje y de disrupción
imaginativa nunca están fuera de lugar. Trama y conspira, no despotriques
y te lamentes. El mundo del arte en particular se merece una buena dosis
de "terrorismo poético".
9. La desespacialización
de la sociedad postindustrial facilita ciertas ventajas (p. ej. la creación
de tramas digitales) pero puede también manifestarse como una forma
de opresión (falta de hogar, desarrollismo, despersonalización
de la arquitectura, devastación de la naturaleza, etc.) Las comunas
de los sesenta intentaron dar un rodeo a estas fuerzas pero fracasaron.
La cuestión de la tierra se niega a desaparecer. ¿Cómo
podemos separar el concepto de espacio de los mecanismos de control? Los
gángsters territoriales, las Naciones Estado, han metido mano al
mapa entero. ¿Quién habrá de inventarnos una cartografía
de la autonomía, quien puede dibujar un mapa que incluya nuestros
deseos?
El anarquISMO implica en
última instancia anarquía -y la anarquía es Caos-.
Caos es el principio de la creación continua... y Caos nunca murió.
Sesión plenaria de
la AAO Marzo del 87, NYC
CORONA NEGRA Y ROSA
NEGRA
Anarcomonarquía y
anarcomisticismo
AL DORMIR TAN SOLO SOÑAMOS
con dos formas de gobierno -anarquía y monarquía-. La raíz
primordial de la conciencia nunca juega limpio ni entiende de política.
¿Un sueño democrático? ¿Un sueño socialista?
Imposible.
Ya traigan mis REM cuasi
proféticas visiones pastorales o mera complacencia vienesa, sólo
reyes y salvajes pueblan mis sueños. Mónadas y nómadas.
El pálido día
(cuando nada brilla con luz propia) llega furtivo e insinuándose
sugiere que nos comprometamos con una realidad triste y opaca. Pero en
el sueño jamás nos gobiernan sino el amor o la brujería,
que son las habilidades de caóticos y sultanes.
Entre un pueblo que no sabe
crear o jugar, sino que sólo sabe trabajar, los artistas tampoco
conocen otra elección que la anarquía o la monarquía.
Al igual que el soñador han de poseer y de hecho poseen sus propias
percepciones, y por ello han de sacrificar lo meramente social a una "musa
tiránica". El arte muere cuando se lo trata "con justicia". El arte
ha de gozar del salvajismo de un troglodita o si no le ha de llenar la
boca de oro algún príncipe. Los burócratas y el personal
de venta lo envenenan, los profesores lo mastican y los filósofos
lo escupen. El arte es una especie de barbaridad bizantina sólo
apta para nobles y paganos.
Si hubieras conocido la dulzura
de la vida como poeta en el reino de algún corrupto, decadente,
inepto y ridículo pachá o emir, de un sha de Qajar, de un
Rey Farouk, de una Reina de Persia, sabrías que esto es todo lo
que cualquier anarquista ha de desear. ¡Cómo amaban los poemas
y pinturas, esos opulentos tontainas muertos, como absorbían todas
las rosas y brisas frescas, todos los tulipanes y laúdes!
Detestar su crueldad y capricho,
sí -pero al menos eran humanos-. Los burócratas, sin embargo,
los que embadurnan las paredes de la mente con mugre sin olor -tan amables,
tan gemutlich- los que contaminan el aire interior con anodinia, esos no
son ni merecedores de odio siquiera. Apenas existen fuera de las ideas
sin sangre a las que sirven.
Y además: el soñador,
el artista, el anarquista ¿es que no comparte algún tinte
de capricho cruel con el más infame de los mogoles? ¿Puede
la verdadera vida ocurrir sin alguna locura, algún exceso, sin algún
asalto de "lucha" heracliteana? Nosotros no gobernamos -pero no podemos
ni seremos gobernados-. En Rusia los anarquistas Narodnik habrían
de falsificar en ocasiones un ukase o manifiesto en nombre del Zar; en
él el autócrata se lamentaría de que señores
codiciosos y oficiales desleales lo habían recluido en palacio y
desligado de su amado pueblo. El Zar proclamaría el fin de la servidumbre
y alentaría a los campesinos y trabajadores a levantarse en su nombre
contra el gobierno. En muchas ocasiones esta intriga consiguió efectivamente
encender revueltas. ¿Por qué? Porque el gobernante absoluto
actúa metafóricamente como un espejo de la pura y única
absolutidad completa del yo. Cada campesino ponía sus ojos en esta
vidriosa leyenda y restañaba su propia libertad -una ilusión,
pero una ilusión que tomaba su magia prestada de la lógica
del sueño-.
Un mito similar debe haber
inspirado en el siglo XVII a los Ranters, Antinomianos y Hombres de la
Quinta Monarquía, quienes se reagruparon bajo el estandarte jacobita
de las cábalas eruditas y las conspiraciones aristocráticas.
Los místicos radicales fueron traicionados primero por Cromwell
y después por la Restauración ¿por qué no unirse
por fin a frívolos caballeros y fatuos condes, a Rosacruces y Masones
del Rito Escocés, para colocar un mesías oculto en el trono
de Albión? Entre un pueblo que no puede concebir sociedad humana
sin un monarca, los deseos de los radicales pueden expresarse en términos
monárquicos. Entre un pueblo que no puede concebir la existencia
humana sin una religión, los deseos radicales pueden hablar el lenguaje
de la herejía.
El taoísmo rechazó
la burocracia confuciana en su totalidad pero retuvo la imagen del Emperador
Sabio, quien habría de sentarse silencioso en su trono encarando
la dirección propicia, para no hacer absolutamente nada.
En el Islam, los Ismailitas
tomaron la idea del Imán de la Casa del Profeta y la transformaron
en la del "Imán del propio ser", el yo perfeccionado que se encuentra
más allá de toda Ley y regla, que está sintonizado
con el Uno. Y esta doctrina los llevó a la sublevación contra
el Islam, al terror y al asesinato en el nombre de la pura emancipación
esotérica y de la liberación total.
El anarquismo clásico
del siglo XIX se definió en su lucha contra la corona y la iglesia,
y por tanto a un primer nivel de conciencia se define como igualitario
y ateo. La retórica obscurece, en cualquier caso, lo que ocurre
realmente: el "rey" se convierte en "anarquista", el "sacerdote" en un
"hereje". En este extraño dúo de mutabilidad el político,
el demócrata, el socialista, el ideólogo racional no tienen
cabida; están sordos a la música y les falta todo sentido
del ritmo. El terrorista y el monarca son arquetipos; los demás
son meros funcionarios.
En otra época el anarco
y el rey se agarraron la garganta el uno al otro y bailaron un totentanz
-una espléndida batalla-. Ahora, sin embargo, los dos han sido relegados
al cubo de basura de la historia; don nadies, curiosidades de un pasado
más ocioso y cultivado. Giran tan rápido que parecen fundirse
juntos... ¿pueden de alguna forma convertirse en una sola cosa,
en un mellizo siamés, en un Jano, en una unidad aberrante? "El sueño
de la razón..." ¡Ah! ¡los mas deseables y deseosos de
los monstruos! La Anarquía Ontológica proclama abierta, llana
y casi descerebradamente: sí, los dos son ahora uno. Como una sola
entidad el anarcorey renace ahora; cada uno de nosotros el legislador de
nuestra propia carne, de nuestras propias creaciones; y también
de todo aquello que podamos capturar y conservar. Nuestras acciones están
justificadas por decreto y nuestras relaciones se conforman bajo tratados
con otros autarcas. Establecemos la ley en nuestros propios dominios; y
las cadenas de la Ley se han roto. Por el momento quizás nos mantengamos
como meros pretendientes; pero aun así podemos apoderarnos de algunos
instantes, de algunos metros cuadrados de realidad sobre los que imponer
nuestra voluntad absoluta, nuestro royaume. L'etat, c'est moi.
Si estamos vinculados a alguna
ética o moral ha de ser la que nosotros mismos hayamos imaginado,
fabulosamente más exaltada y más liberadora que el "ácido
morálico" de puritanos y humanistas. "Sentíos como un dios",
"vos lo sois."
Las palabras monarquía
y misticismo se usan aquí en parte pour épater simplemente
a aquellos anarquistas iguali-ateos que reaccionan con pío horror
frente cualquier mención de pompa o creencia supersticiosa. ¡Que
no haya revolución con champan para ellos!
Nuestra rama de antiautoritarismo,
sin embargo, prospera en paradojas barrocas; favorece estados estéticos
de conciencia y de emoción sobre todos los dogmas e ideologías
petrificadas; abraza a las multitudes y goza de las contradicciones. La
Anarquía Ontológica es un duendecillo para las GRANDES mentes.
La traducción del
título (y término clave) de El yo y su propiedad (The Ego
& its Own) de Max Stirner, ha llevado a una sutil malinterpretación
del "individualismo". La palabra del inglés-latín ego viene
provista de un bagaje de connotaciones freudianas y protestantes. Una lectura
atenta de Stirner sugiere que El único y lo que le es propio (The
Unique & His Own-ness) reflejaría mejor sus intenciones, dado
que nunca define el yo por oposición a la libido o al id, o por
oposición al "alma" o al "espíritu". El Unico (der Einzige)
puede más adecuadamente construirse simplemente como el yo individual.
Stirner no se entrega a
la metafísica, bien que inviste al Unico de una cierta absolutidad.
¿En qué se diferencia pues este Einzige del Yo del Advaita
Vedanta? Tat tvam asi: Vos (yo individual) lo sois (yo absoluto).
Muchos creen que el misticismo
"disuelve el yo". Pamplinas. Sólo la muerte lo hace (o así
es al menos en nuestras suposiciones saduceas). El misticismo tampoco destruye
el yo "carnal" o "animal" -lo que también significaría el
suicidio-. Lo que el misticismo intenta realmente es superar la falsa conciencia,
la ilusión, la Realidad del Consenso, y todos los fracasos del yo
que acompañan a estos males. El verdadero misticismo crea un "yo
en paz", un yo poderoso. El empeño más elevado de la metafísica
(alcanzado por ejemplo por Ibn Arabi, Boehme, Ramana Maharshi) es en cierto
sentido autodestruirse, identificar lo físico y lo metafísico,
lo trascendente y lo inmanente, como UNO. Ciertos monistas radicales han
llevado esta doctrina mucho más allá del mero panteísmo
o del misticismo religioso. Una aprehensión de la inmanente unidad
del ser inspira ciertas herejías antinomianas (los Ranters, los
Asesinos) a quienes consideramos nuestros antepasados. El propio Stirner
parece sordo a las posibles resonancias espirituales del individualismo;
y en esto pertenece al siglo XIX: nacido mucho después de la delicuescencia
de la cristiandad, pero mucho antes de los descubrimientos del oriente
y de la tradición iluminista oculta en la alquimia occidental, en
la herejía revolucionaria y en el activismo oculto. Stirner desestimó
cabalmente lo que conoció como "misticismo", un mero sentimentalismo
piadoso basado en la auto abnegación y el odio al mundo. Nietzche
clavó la tapa de "Dios" unos años más tarde.
Desde entonces, ¿quién
se ha aventurado a sugerir que el individualismo y el misticismo puedan
reconciliarse y sintetizarse? El ingrediente que falta en Stirner (Nietzche
se aproxima más) es una noción activa de conciencia no ordinaria.
La realización del yo único (o ubermensch) ha de reverberar
y expandirse en olas o espirales o música para abrazar la experiencia
directa o la percepción intuitiva de la unicidad de la realidad
misma. Esta realización abarca y borra toda dualidad, toda dicotomía
y toda dialéctica. Transporta en sí misma, como una carga
eléctrica, un sentido mudo e intenso de valor: "diviniza" el yo.
El ser/consciencia/gozo (satchitananda)
no puede ser desestimado como un mero "fantasma" stirneriano o una entelequia
más. No invoca un principio trascendente exclusivo por el que el
Einzige deba sacrificar lo que le es propio. Simplemente establece que
la misma conciencia intensa de la existencia da lugar al "gozo" -o en otras
palabras- a la "conciencia valorativa". Al fin y al cabo el objetivo del
Unico es poseerlo todo; el monista radical obtiene esto al identificar
el yo con la percepción, como el pintor chino que "se convierte
en el bambú", para "pintarse a sí mismo". A pesar de las
misteriosas pistas que Stirner deja caer acerca de una "unión de
Unicos" y a pesar del eterno "Sí" de Nietzche a la exaltación
de la vida, su individualismo parece de alguna manera caracterizado por
una cierta frialdad hacia el otro. En parte ambos cultivaron una higiénica
frialdad como asidero contra la asfixia caliente del sentimentalismo y
el altruismo del siglo XIX; en parte simplemente despreciaron lo que alguien
(¿Mencken?) denominó "Homo Bubensis".
Y aun así, leyendo
debajo y detrás de la capa de hielo, uno descubre los trazos de
una fogosa doctrina -lo que Gaston Bachelard hubiera podido llamar una
"Poética del Otro"-. La relación del Einzige con el Otro
no puede estar limitada por institución o idea alguna. Y aun así
clara, aunque paradójicamente, el Unico depende del Otro para completarse,
y no puede realizarse ni se realizará en ningún amargo aislamiento.
El ejemplo de los "niños
lobo" o enfants sauvages sugiere que un niño privado de la compañía
humana por un período demasiado largo nunca obtendrá humanidad
consciente -nunca adquirirá el lenguaje-. El Niño Salvaje
facilita quizás una metáfora poética del Unico; y
al mismo tiempo señala el punto preciso donde el Unico y el Otro
han de encontrarse, coalescer, unificarse; o bien fracasar en la obtención
de todo aquello de lo que son capaces.
El Otro refleja el Yo; el
Otro es nuestro testigo. El Otro completa el Yo; el Otro nos da la clave
de la percepción de la unicidad del ser. Cuando hablamos del ser
y de la conciencia, apuntamos al Yo; cuando hablamos de gozo implicamos
al Otro.
La adquisición del
lenguaje cae bajo bajo el signo de Eros; toda comunicación es esencialmente
erótica, toda relación es erótica. Avicena y Dante
afirmaron que el amor mueve las estrellas y los planetas mismos en su curso;
el Rg Veda y la Teogonía de Hesíodo proclaman a Amor como
el primer dios nacido después de Caos. Los afectos, las afinidades,
las percepciones estéticas, la convivencia; las más preciadas
posesiones del Unico surgen de la conjunción de Yo y Otro en la
constelación del deseo. Aquí otra vez el proyecto emprendido
por el individualismo puede evolucionar y vivificarse con un injerto del
misticismo; específicamente con el tantra. Como técnica esotérica
divorciada del hinduismo ortodoxo, el tantra facilita un marco simbólico
(una "red de joyas") para identificar el placer sexual y la conciencia
no ordinaria. Todas las sectas antinomianas han contenido algún
aspecto "tántrico", de las Familias del Amor y el Brethren Libre
y los Adamitas europeos a los pederastas sufíes de Persia o a los
alquimistas taoístas chinos. Incluso el anarquismo clásico
ha disfrutado sus momentos tántricos: los falansterios de Fourier;
el "anarquismo místico" de G. Ivanov y otros simbolistas rusos de
fin de siglo; el erotismo incestuoso del Sanine de Arzibashaev; la extraña
combinación de nihilismo y adoración a Kali que inspiró
al Partido Terrorista Bengalí (al que mi gurú tántrico
Sri Kamanaransan Biswas tuvo el honor de pertenecer)...
Nosotros, por nuestra parte,
proponemos un sincretismo de anarquía y tantra mucho más
profundo que cualquiera de los mencionados. De hecho, simplemente sugerimos
que el Anarquismo Individual y el Monismo Radical sean considerados en
adelante un mismo movimiento.
Este híbrido se ha
denominado "materialismo espiritual", un término que quema toda
metafísica en el fuego de la unidad de espíritu y materia.
También nos gusta "Anarquía Ontológica" porque sugiere
que el propio ser permanece en un estado de "Caos divino, de plena potencialidad,
de creación continua. En este flujo sólo el jiva mukti, o
"individuo liberado", se autorrealiza, y es por tanto amo o monarca de
sus percepciones y relaciones. En este incesante fluír sólo
el deseo ofrece un principio de orden, y así la única sociedad
posible (como entendió Fourier) es una sociedad de amantes.
El anarquismo ha muerto,
¡larga vida a la anarquía! Ya no necesitaremos más
el bagaje del masoquismo revolucionario o de la autoinmolación idealista;
o la frigidez del individualismo con su desdén por la convivencia,
por el vivir juntos; o las vulgares supersticiones del ateísmo,
el cientifismo y el progresismo del siglo XIX. ¡Tantos pesos muertos!
Las mohosas maletas proletarias, los pesados baúles burgueses, los
aburridos portamantas filosóficos ¡por la borda con ellos!
De estos sistemas sólo
queremos su entusiasmo, su fuerza vital, su atrevimiento, su intransigencia,
su furia, su desenvoltura, su potencia, su shakti. Antes de tirar por la
borda la basura y la impedimenta, saquearemos la valija en busca de billeteras,
pistolas, joyas, drogas y otros elementos útiles -nos quedaremos
con lo que nos guste y tiraremos el resto-. ¿Por qué no?
¿Es que somos los sacerdotes de algún culto, para canturrear
responsos y mascullar nuestros martirologios?
La monarquía también
posee algo de lo que queremos; una gracia, una naturalidad, un orgullo,
una superabundancia. Nos quedaremos con esto, y tiraremos las desgracias
de la autoridad y la tortura en el cubo de basura de la historia. El misticismo
tiene algo que nos hace falta; "autosuperación", conciencia exaltada,
embalses de potencial psíquico. Estos serán expropiados en
nombre de nuestra sublevación; y dejaremos que las desgracias de
la moralidad y la religión se pudran y descompongan. Como los Ranters
solían decir saludando a cualquier "criatura compañera" -del
rey al carterista- "¡Alégrate! ¡Todo es nuestro!"
INSTRUCCIONES DEL
KALI YUGA
EL KALI YUGA TODAVIA tiene
unos 200,000 años por lo menos para jugar; buenas noticias para
los abogados y avatares de CAOS, malas noticias para brahmanes, secuaces
de Yahvé, dioses-burócrata y sus lacayos.
Supe que Darjiling escondía
algo para mí desde el momento en que escuché el nombre -dorje
ling- Ciudad del Relámpago. Llegué en 1969 justo antes de
los monzones. Una vieja estación británica en la colina,
cuarteles de verano del gobierno de Bengala; calles en forma de sinuosas
escaleras de madera, un centro comercial con vistas de Sikkim y del monte
Katchenhunga -templos y refugiados tibetanos- hermosas gentes amarillo
porcelana llamadas lepchas (los verdaderos aborígenes) -hindúes,
musulmanes, budistas nepaleses y bhutaneses, y decadentes británicos
que se extraviaron camino a casa en el 47, y que aún regentaban
destartalados bancos y casas de té.
Conocí a Ganesh Baba,
un corpulento sadduh de barbas blancas con un impecablemente marcado acento
de Oxford; en la vida he visto a nadie fumar ganja de esa manera, chillam
tras chillam, después recorríamos las calles mientras jugaba
a la pelota con niños chillones o se metía en broncas en
el bazar, persiguiendo a los aterrorizados tenderos con el paraguas para
revolcarse de risa después. Me presentó a Sri Kamanaransan
Biswas, un flaco funcionario bengalí de mediana edad y traje raído,
quien se ofreció a enseñarme el tantra. El Sr. Biswas vivía
en un diminuto bungalow colgado entre los pinares de una brumosa ladera,
donde yo lo visitaba diariamente trayendo pintas de brandy de puja barato
para empinar el codo; él me animaba a fumar mientras charlábamos,
pues la ganja también es sagrada para Kali.
El Sr. Biswas fue en su
loca juventud miembro del Partido Terrorista Bengalí, que incluía
tanto a adoradores de Kali como a herejes místicos musulmanes además
de anarquistas e izquierdistas radicales. Ganesh Baba parecía aprobar
este pasado secreto, como si fuera una señal de la oculta fuerza
tántrica del Sr. Biswas, a pesar de su ligeramente desastrada apariencia
externa. Discutíamos mis lecturas de Sir John Woodruffe ("Arthur
Avalon") cada tarde, caminaba hasta allí a través de la fría
niebla veraniega, de las trampas tibetanas para espíritus que aleteaban
a la húmeda brisa que se levantaba del rocío y los cedros.
Practicábamos el mantra de Tara y el mudra de Tara (o mudra de Yoni),
y estudiábamos el diagrama del yantra de Tara con propósitos
mágicos. Una vez visitamos un templo al Marte hindú (como
el nuestro, a un tiempo planeta y dios de la guerra) donde compró
un anillo hecho con un clavo de herradura y me lo dio. Mas brandy y ganja.
Tara: una de las formas de
Kali, muy similar en atributos: tirando a enana, desnuda, con cuatro brazos
armados, bailando sobre el cadáver de Shiva, un collar de caninas
o cabezas cortadas, la lengua goteando sangre, la piel de un profundo azulgrís,
precisamente el color de las nubes del monzón. Cada día más
lluvia -aludes de barro bloqueando las carreteras-. Mi pase de área
fronteriza expira. El Sr. Biswas y yo descendemos del húmedo y resbaladizo
Himalaya en jeep y en tren hasta su ciudad ancestral, Siliguri en las anchas
llanuras bengalíes donde el Ganges se ramifica en un inundado delta
reverdecente.
Visitamos a su mujer en el
hospital. El año pasado una crecida asoló Siliguri matando
a decenas de miles de personas. Se propagó el cólera, la
ciudad está hecha una ruina, manchada de algas y destruida, las
salas del hospital todavía están encostradas de lodo, sangre,
vómitos, los líquidos de la muerte. Ella está sentada
silenciosa en la cama contemplando de hito en hito un horrible sino sin
un parpadeo. El lado oscuro de la diosa. El me da una litografía
coloreada de Tara que milagrosamente se salvó flotando en el agua.
Esa noche asistimos a una
ceremonia en el templo local de Kali, una modesta capilla medio en ruinas
junto a la carretera -antorchas como única iluminación- cantos
y tambores de una síncopa extraña, casi africana, totalmente
transformadora, primordial pero complejamente delirante. Bebemos, fumamos.
Solo en el cementerio, junto a un cadáver medio calcinado, me inician
en el tantra de Tara. Al día siguiente, febrático y aturdido,
digo adiós y parto hacia Assam, hacia el gran templo del yoni de
Shakti en Gauhati, justo a tiempo para la fiesta anual. Assam es territorio
prohibido y no tengo permiso. A medianoche en Gauhati me escabullo del
tren, retrocedo por las vías a través de lluvia y barro hasta
las rodillas y, en total oscuridad, voy a dar por fin con la ciudad y me
meto en un hotel cochambroso. Enfermo como un perro a estas alturas. No
soy capaz de dormir.
Por la mañana, autobús
arriba hasta el templo en una montaña cercana. Torres inmensas,
deidades pululando, patios, dependencias -cientos de miles de peregrinos-
extraños saddhus con pieles de trige que han bajado cantando de
las cuevas de hielo que ocupan. Ovejas y palomas son sacrificadas a millares,
una auténtica hecatombe (ningún otro sahib blanco a la vista)
-abundantes regueros de sangre- espadas de Kali de hoja curva chop chop
chop, cabezas muertas rodando por los resbaladizos adoquines. Cuando Shiva
cortó a Shakti en 53 trozos y los diseminó por toda la cuenca
del Ganges, su coño cayó aquí. Algunos sacerdotes
amistosos hablan inglés y me ayudan a encontrar la cueva donde se
exhibe Yoni. A estas alturas ya sé que estoy seriamente enfermo,
pero decidido a completar el ritual. Un tropel de peregrinos (todos al
menos una cabeza más bajos que yo) me rodea como una ola de resaca
en la playa, y me lanza suspendido sofocantes y tortuosas escaleras trogloditas
abajo hasta una claustrofóbica caverna-útero donde doy vueltas
mareado y alucinando hacia un informe meteorito cónico restregado
por siglos de ghee y ocre. La barahúnda parte, permitiéndome
arrojar un ramo de jazmín sobre el yoni.
Una semana mas tarde en Katmandú
ingreso (durante un mes) en el Hospital Alemán de las Misiones con
hepatitis. Un precio exiguo por todo el conocimiento adquirido -¡el
hígado de algún coronel retirado en una historia de Kipling!-
pero la he conocido, conozco a Kali. Sí, el arquetipo absoluto de
todo el horror, mas para aquellos que saben, se convierte en una madre
generosa. Más tarde en una cueva en la jungla sobre Rishikish medité
sobre Tara durante muchos días (con mantra, yantra, mudra, incienso
y flores) y volví a la serenidad de Darjiling, y a sus benéficas
visiones.
Su era ha de contener horrores,
ya que la mayoría de nosotros no puede entenderla o alcanzar más
allá del collar de calaveras hasta el ramo de jazmín, sabiendo
en qué sentido son una misma cosa. Atravesar CAOS, montarlo como
un tigre, abrazarlo (incluso sexualmente) y absorber un poco de su shakti,
de su zumo vital -este es el Sendero del Yuga de Kali-. Nihilismo creativo.
Para aquellos que lo siguen ella promete iluminación e incluso riqueza,
una participación de su poder temporal. La sexualidad y la violencia
sirven de metáfora en un poema que actúa directamente sobre
la conciencia a través de la imaginación; o puede que en
las circunstancias apropiadas sean abiertamente realizadas y disfrutadas,
imbuidas con un sentido de la santidad del todo, del éxtasis y el
vino a la basura y los cadáveres.
Aquellos que la ignoran o
la ven fuera de sí mismos se arriesgan a la destrucción.
Aquellos que la adoran como ishta devata, o yo divino, saborean su edad
del hierro como si fuera de oro, conociendo la alquimia de su presencia
CONTRA LA REPRODUCCION
DE LA MUERTE
UNO DE LOS SIGNOS de ese
Fin de los Tiempos que muchos parecen anticipar consistiría en una
fascinación por todo el detritus más negativo y odioso de
esos tiempos, una fascinación por la propia clase de intelectuales
que se consideran a sí mismos los más perspicaces sobre el
así llamado apocalipsis del que nos advierten. Estoy hablando de
gente que conozco muy bien; aquellos de la "derecha espiritual" (tales
como los neoguenonianos con su obsesión por cualquier signo de decadencia);
y aquellos de la izquierda postfilosófica, los distanciados ensayistas
de la muerte, connoisseurs de las artes de la mutilación.
Para estos dos grupos, toda
posible acción en el mundo está restregada sobre un solo
nivel plano; todo se muestra igualmente insensato. Para el tradicionalista,
nada importa sino preparar el alma para la muerte (no sólo la propia
sino la del mundo entero también). Para el "crítico cultural"
nada importa sino el juego de identificar otra nueva razón para
la desesperanza, de analizarla y añadirla al catálogo.
El Fin del Mundo es ahora
una abstracción porque nunca ha ocurrido. No tiene existencia en
el mundo real. Dejará de ser una abstracción sólo
cuando ocurra -si es que ocurre-. (No estoy afirmando conocer los "designios
de Dios" sobre el particular -ni tampoco poseer conocimiento científico
alguno sobre un futuro aún inexistente). Tan sólo veo una
imagen mental y sus ramificaciones emocionales; como tal la identifico
como a una especie de virus fantasmal, una enfermedad fantasma en mí
mismo que ha de ser expurgada mas que hipocondríacamente mimada
y complacida. He acabado despreciando el "Fin del Mundo" como un icono
ideológico que la religión, el estado y el entorno cultural
por igual han sostenido sobre mi cabeza como una razón para no hacer
nada.
Entiendo por qué los
"poderes" religioso y político quisieran mantenerme temblando como
un azogado. Yo seguiré como un cordero sus dictados y no me aventuraré
a nada por mí mismo ya que sólo ellos ofrecen siquiera una
oportunidad para evadir el ragnarok (a través de la oración,
de la democracia, del comunismo, etc.). El caso de los intelectuales iluminados,
sin embargo, parece en principio más asombroso. ¿Qué
poder adquieren ellos de este rosario de miedo y sombras, de sadismo y
odio? Lo que en esencia obtienen es inteligencia. Cualquier ataque contra
ellos ha de parecer estúpido, ya que sólo ellos tienen la
claridad de visión suficiente para reconocer la verdad, sólo
ellos tienen el valor suficiente para ponerla por delante en desafío
a vulgares censores ignorantes y a blandos liberales. Si los ataco como
parte del problema mismo que afirman discutir objetivamente, me verán
como un paleto, un mojigato, un cursi. Si admito mi odio por los artefactos
de su percepción (libros, obras de arte, performances) seré
entonces simplemente tachado de remilgado (y así por supuesto seré
reprimido psicológicamente), o al menos tachado de falto de seriedad.
Muchos asumen que porque
yo a veces me expreso como un anarquista al que le gustan los muchachitos,
he de estar también "interesado" en otras ideas ultra postmodernas
como el infanticidio compulsivo, la ideología fascista, o las fotografías
de Joel P. Witkin. Tan sólo asumen dos caras de cada asunto -la
cara que se lleva y la cara que no se lleva-. Un marxista que objetara
contra todo este culto a la muerte como algo antiprogresista sería
considerado tan tonto como un fundamentalista cristiano que lo considerara
inmoral.
Estoy convencido de que (como
de costumbre) existen muchas caras en este asunto en vez de sólo
dos. Los asuntos de dos caras (creacionismo contra darwinismo, "elección"
contra "pro-vida", etc.) son todos sin excepción ilusiones, mentiras
espectaculares.
Mi posición es ésta:
soy bien consciente de la "inteligencia" que previene de la acción.
Yo mismo la poseo en abundancia.
Sin embargo de vez en cuando me las arreglo para comportarme como si fuera
lo suficientemente estúpido como para intentar cambiar mi vida.
A veces he utilizado estupefacientes peligrosos como la religión,
la marihuana, el caos, el amor de los niños. En unas pocas ocasiones
he obtenido un cierto éxito -y digo esto no para dármelas
de nada sino como testimonio-. Derrocando los iconos internos del Fin del
Mundo y de la futilidad de todo empeño mundano, he penetrado (alguna
vez) en un estado que parecía (en comparación con todo lo
que he conocido) un estado de salud. Las imágenes de muerte y mutilación
que fascinan a nuestros artistas e intelectuales me parecen -a la luz del
recuerdo de estas experiencias- trágicamente inapropiadas para el
verdadero potencial de la existencia y del discurso sobre la existencia.
La existencia misma puede
considerarse un abismo desposeído de sentido. Yo no leo esto como
una declaración pesimista. Si esto es así, no lo he de ver
pues sino como una declaración de autonomía para mi imaginación
y mi voluntad; y para el más bello acto que ellos puedan concebir
con el que dotar de sentido a la existencia.
¿Por qué tengo
yo que emblematizar esta libertad con un acto como el asesinato (como hicieron
los existencialistas) o con cualquiera de los funéreos gustos de
los ochenta? La muerte sólo puede matarme una vez; hasta entonces
soy libre para expresarme y experimentar (tanto como pueda) una vida y
un arte de la vida basados tanto en "experiencias punta" autoenriquecedoras,
como en la "convivencia" (que también posee su propias recompensas).
La réplica obsesiva
de la imaginería de la muerte (y su reproducción o incluso
mercantilización) se entromete en este proyecto obstaculizándolo
tanto como la censura o el lavado de cerebro de los media. Introduce bucles
de feedback negativo -es mal juju-. No ayuda a nadie a conquistar el miedo
a la muerte, sino sólo inculca un miedo mórbido en lugar
del saludable miedo que toda criatura sensible tiene al olor de la propia
mortalidad.
Esto no ha de absolver al
mundo de su fealdad, o negar que cosas verdaderamente terribles existen
en él. Pero algunas de estas cosas pueden ser superadas; con la
condición de que construyamos una estética sobre la superación
más que sobre el miedo.
Hace poco asistí a
una actuación de danza/poesía gay de intransigente modernez:
el bailarín negro de la troupe tenía que hacer como que se
follaba a un cordero muerto.
Parte de mi autoinducida
estupidez, lo confieso, es creer (e incluso sentir) que el arte puede cambiarme,
y cambiar a otros. Por eso escribo pornografía y propaganda -para
provocar el cambio-. El arte nunca puede significar tanto como una aventura
amorosa, quizás, o una sublevación. Pero... hasta cierto
punto... funciona.
Incluso aunque hubiera abandonado
toda esperanza en el arte, sin embargo, toda expectativa de exaltación,
todavía me resistiría a soportar un arte que sólo
exacerba mi infelicidad, o se permite la schadenfreude, la "complacencia
en la infelicidad de otros". Me aparto de cierto arte como un perro rehuiría
aullando el cadáver de su compañero. Preferiría rehusar
esa sofisticación que me permite olerlo con distanciada curiosidad
como un ejemplo más de la descomposición postindustrial.
Sólo los muertos son realmente inteligentes, realmente enrollados.
Nada los toca. Mientras vivo, sin embargo, me pongo del lado de una vida
descarriada, sufriente y tortuosa, del lado de la ira más que del
aburrimiento, de la dulce lujuria, el hambre y la incuria... contra la
gélida vanguardia y sus premoniciones sepulcrales a la moda.
SONORA DENUNCIA DEL SURREALISMO
(Para Harry Smith)
EN LA MUESTRA DE CINE SURREALISTA,
alguien preguntó a Stan Brakhage sobre la utilización del
surrealismo en los media (MTV, etc.); el contestó que era una "maldita
vergüenza". Bien, quizás lo sea o quizás no lo sea (¿es
que la Kultura popular carece ipso facto de toda inspiración?);
pero aun admitiendo que en alguna medida la apropiación del surrealismo
por parte de los media sea una maldita vergüenza ¿hemos de
creer que no había nada en el surrealismo que permitiera que se
perpetrara este robo?
El retorno de lo reprimido
significa el retorno de lo paleolítico -no una vuelta a la antigua
edad de piedra, sino una vuelta de la espiral en un nuevo nivel de rotación-.
(Después de todo, el 99,9999% de la experiencia humana es de caza/recolección,
con la agricultura y la industria como una mera mancha de aceite en el
pozo profundo de la no historia). El paleolítico es igual al pre-trabajo
("la sociedad original del ocio"). El post-trabajo (trabajo cero) es igual
al "paleolitismo psíquico". Todo proyecto por la "liberación
del deseo" (surrealismo) que permanezca enmarañado en la matriz
del Trabajo sólo puede conducir a la mercantilización del
deseo. El neolítico comienza con el deseo de mercancías (excedentes
agrícolas), pasa a la producción del deseo (industria), y
termina con la implosión del deseo (publicidad). La liberación
surrealista del deseo, con todas sus conquistas estéticas, no queda
más que como un subconjunto de la producción; de ahí
la venta al por mayor del surrealismo al partido comunista y a su ideología
laboralista (por no mencionar su consiguiente misoginia y homofobia). El
ocio moderno, por el contrario, es simplemente un subconjunto del Trabajo
(de ahí su mercantilización); no es por casualidad pues que
cuando el surrealismo cerró el chiringuito, los únicos clientes
que quedaran en las rebajas fueran ejecutivos de la industria publicitaria.
La publicidad, utilizando
la colonización surrealista del inconsciente para crear deseo, lleva
a la implosión final del surrealismo. No es sólo una "maldita
vergüenza y una desgracia", ni una simple apropiación. El surrealismo
fue hecho para la publicidad, para la mercantilización. El surrealismo
es de hecho una traición al deseo.
Y aún así,
fuera de este abismo de sentido, el deseo todavía surge, inocente
como un fénix renacido. El primer dada berlinés (que rechazó
la vuelta al objeto artístico) nos ofrece con todos sus defectos
un modelo mucho más apto para enfrentarnos a la implosión
de lo social de lo que el surrealismo hubiera podido ofrecernos jamás;
un modelo anarquista, o quizás (en jerga antropo) un modelo no autoritario,
una destrucción de toda ideología, de todas las cadenas de
la ley. Con la estructura del Trabajo/Ocio derrumbándose hacia el
vacío, con todas las formas de control desvaneciéndose en
la disolución del sentido, el neolítico parece destinado
a la desaparición también, con todos sus templos y graneros
y policías, para ser reemplazado por un retorno de orden psíquico
a la caza/recolección -una renomadización-. Todo implota
y desaparece -la familia edípica, la educación, hasta el
inconsciente mismo (como dice André Codrescu)-. No confundamos esto
con el Apocalipsis (resistámonos a la seducción del enemigo
escatológico) no es el mundo el que termina; sólo la cáscara
vacía de lo social, que arde y desaparece.
Habría que tirar
el surrealismo a la basura con toda la bonita cacharrería del sacerdocio
agrícola y con todos los insulsos sistemas de control. Nadie sabe
lo que ha de traer, qué miseria, qué espíritu salvaje,
qué dicha; pero lo último que nos hace falta en nuestro viaje
es otro equipo de comisarios, Papas de nuestros sueños -papaítos-.
Abajo el Surrealismo...
Naropa, 9 de julio, 1988
POR UN CONGRESO DE RELIGIONES
RARAS
HEMOS APRENDIDO A DESCONFIAR
del verbo ser, de la palabra es; en vez de esto hagamos notar el asombroso
parecido entre el concepto de SATORI y el concepto de REVOLUCION DE LA
VIDA COTIDIANA; en ambos casos: una percepción de lo "ordinario"
con consecuencias extraordinarias para la conciencia y la acción.
No podemos usar la expresión "es como" porque ambos conceptos (como
todos los conceptos, todas las palabras) vienen de por sí encostrados
con añadidos; cada una de ellas cargada de todo su equipaje psicocultural,
como invitados que llegan sospechosamente bien avituallados para el fin
de semana.
Así es que permíteme
el anticuado uso beat-zen del satori, mientras a un tiempo enfatizo -en
el caso del slogan situacionista- que una de las raíces de su dialéctica
puede seguirse hasta la noción dada/surrealista de lo "maravilloso"
irrumpiendo en (o desde) una vida que sólo parece sofocada por lo
banal, por las miserias de la abstracción y la alienación.
Defino mis términos haciéndolos más vagos, precisamente
con el objetivo de evitar las ortodoxias tanto del budismo como del situacionismo,
para escapar de sus trampas ideológico-semánticas ¡esas
máquinas rotas del lenguaje! Más bien propongo que las desguacemos
en busca de recambios, un acto de bricolage cultural. La "revolución"
sólo representa otra vuelta del tornillo -mientras la ortodoxia
religiosa de cualquier tipo conduce lógicamente a un verdadero gobierno
de destornillados-. No hagamos un ídolo del satori al imaginarlo
bajo el monopolio de monjes místicos, o como contingente en cualquier
código moral; y más que fetichizar el izquierdismo del 68
elijamos el término de Stirner "sublevación" o "levantamiento",
que elude las implicaciones internas de un mero cambio de autoridad. Esta
constelación de conceptos supone "romper las reglas" de la percepción
normativa para llegar a la experiencia directa, de una manera análoga
al proceso por el que el caos se resuelve espontáneamente en órdenes
fractales no lineales, o a la forma en que la energía creativa "salvaje"
se resuelve en juego y poesis. El "orden espontáneo" que surge del
"caos" evoca por su parte el taoísmo anarquista del Chuang Tzu.
El zen puede ser acusado de una falta de conciencia de las implicaciones
revolucionarias del satori, mientras los situacionistas pueden ser criticados
por ignorar una cierta "espiritualidad" inherente a la autorrealización
y a la convivencia que su causa demanda. Identificando el satori con la
r.v.c. estamos en cierta medida celebrando un matrimonio de penalty tan
singular como el emparejamiento surrealista de un paraguas y una maquina
de coser o lo que quiera que fuera. Miscegenación. La mezcla de
razas por la que abogaba Nietzche, quien sin duda se sentía atraído
por la sensualidad del descastado.
Me siento tentado de describir
la manera en que el satori "es" como la r.v.c. -pero no puedo-. O por ponerlo
de otra manera: casi todo lo que escribo gira en torno a este tema; tendría
que repetirlo casi todo para dilucidar este único punto. En vez
de ello, como apéndice, ofrezco otra curiosa coincidencia o interpenetración
de 2 términos, uno del situacionismo una vez más y el otro
en este caso del sufismo.
La dérive o deriva
fue concebida como un ejercicio en la revolución deliberada de la
vida cotidiana; una especie de vagabundeo sin destino prefijado por las
calles de la ciudad, un nomadismo urbano visisonario que implicaba una
apertura a la "cultura como naturaleza" (si he captado bien la idea) el
cual por su pura duración habría de inculcar en los derivantes
una propensión a experimentar lo maravilloso; no siempre en su forma
mas benéfica quizás, pero, optimístamente, siempre
productiva a un entendimiento -ya fuera a través de la arquitectura,
el erotismo, la aventura, la bebida y las drogas, el peligro, la inspiración,
lo que fuera- de la intensidad de la percepción inmediata y la experiencia.
El término paralelo
en el sufismo seria "viajar a los horizontes lejanos" o simplemente "viajar",
un ejercicio espiritual que combina las energías urbanas y nómadas
del Islam en una sola trayectoria, denominada en ocasiones "la caravana
del verano". El derviche hace un voto de viajar a cierta velocidad, quizás
quedándose no más de 7 ó 40 noches en una ciudad,
aceptando lo que surja, poniéndose en marcha cuando signos o coincidencias
o simples caprichos le dirijan, moviéndose de punto de fuerza a
punto de fuerza, consciente de una "geografía sagrada", del itinerario
como sentido, de la topología como simbología.
Otra constelación:
Ibn Jaldún, En el camino (tanto de Jack Kerouac como de Jack London),
la forma de la novela picaresca en general, el Barón Munchausen,
el wanderjahr, Marco Polo, muchachos en un bosque de verano suburbano,
caballeros arturianos buscando bronca, maricones buscando chavalitos, arrastrarse
por las tabernas con Melville, Poe, Baudelaire; o montar en canoa con Thoreau
en Maine... el viaje como la antítesis del turismo, espacio más
que tiempo. Un proyecto de arte: la construcción de un "mapa" que
mantenga una escala 1:1 con el "territorio" explorado. Un proyecto político:
la construcción de "zonas autónomas" cambiantes dentro de
una red nomádica invisible (como los Rainbow Gatherings). Un proyecto
espiritual: la creación o el descubrimiento de formas de peregrinación
en las que el concepto de "templo" ha sido reemplazado (o esoterizado)
por el concepto de "experiencia punta".
Lo que aquí intento
(como siempre) es proveer unas bases irracionales firmes, una filosofía
extraña, puede ser, para lo que llamo Religiones Libres, incluyendo
las corrientes psicodélica y discordiana, el neopaganismo no jerárquico,
las herejías antinomianas, el caos y la Magia del Kaos, el vudú
revolucionario, los cristianos anarquistas y "sin iglesia", el Judaísmo
Mágico, la Iglesia Mora Ortodoxa, la Church of the SubGenius, las
hadas, los taoístas radicales, los místicos de la cerveza,
la gente de la hierba, etc., etc.
Contrariamente a las expectativas
de los radicales del siglo XIX, la religión no ha desaparecido -quizás
nos iría mejor si lo hubiera hecho- sino que en vez de ello ha incrementado
su poder, aparentemente en proporción al incremento en el reino
de la tecnología y el control racional. Tanto el fundamentalismo
como la new age extraen algún tipo de fuerza de la amplia y profunda
insatisfacción con un Sistema que trabaja contra toda percepción
de la exuberancia de la vida cotidiana; llámalo Babilonia o el Espectáculo,
el Capital o el Imperio, la Sociedad de la Simulación o del mecanismo
desalmado, lo que quieras. Pero estas dos fuerzas religiosas reconducen
el deseo mismo de autenticidad hacia nuevas abstracciones dominantes y
opresivas (moralidad en el caso del fundamentalismo, mercantilismo en el
caso de la new age), y por esta razón pueden calificarse con toda
propiedad de "reaccionarias".
De la misma manera en que
los radicales de la cultura buscarán infiltrarse y subvertir los
media populares, y tal como los radicales de la política desarrollarán
funciones similares en la esfera del trabajo, la familia, y otras organizaciones
sociales, así existe una necesidad de que los radicales penetren
la propia institución de la religión en vez de simplemente
seguir recitando tópicos del siglo XIX sobre el materialismo ateo.
Va a ocurrir de cualquier forma, así que mejor aproximarse a ello
de manera consciente, con gracia y estilo.
Habiendo vivido una vez cerca
de la sede del Consejo Mundial de Iglesias, me gusta la posibilidad de
una versión paródica de las Iglesias Libres -la parodia como
una de nuestras estrategias principales (o llámala détournement
o desconstrucción o destrucción creativa)- una especie de
red abierta (no me gusta esa palabra; llamémosle si no "trama")
de cultos raros e individuos que se provean unos a otros de conversación
y servicios, de lo que puede empezar a emerger una dirección o tendencia
o (en términos mágicos) una "corriente" lo suficientemente
fuerte para sembrar el desorden psíquico entre fundamentalistas
y new agers, incluso entre los ayatollahs y el papado, lo suficientemente
convivial para disentir entre nosotros y aún poder dar fiestas estupendas
-o cónclaves, o concilios ecuménicos, o congresos mundiales-
a los que nos anticipamos con alegría.
Las Religiones Libres pueden
ofrecer algunas de las únicas alternativas espirituales posibles
a las tropas de asalto televangélicas y a los bobos "canalizadores
del cristal" (por no mencionar a las religiones establecidas), y por eso
llegarán a ser cada vez más y más importantes, más
y más vitales en un mundo en el que la exigencia de la irrupción
de lo maravilloso en lo cotidiano se ha de convertir en la más urgente,
aguda y tumultuosa de todas las exigencias políticas. Un futuro
que ha de empezar (espera, deja que mire el reloj)... 5, 4, 3, 2, 1...
YA.
LA
TIERRA HUECA
REGIONES SUBTERRANEAS DEL
continente excavadas en cavernas ciclópeas, catedrales de redes
fractales, laberínticos túneles gargantuanos, lentos ríos
negros subterráneos, inmóviles lagunas estigias, puras y
ligeramente luminíferas, esbeltas cataratas precipitándose
sobre roca desgastada por el agua, cayendo entre bosques petrificados de
estalactitas y estalagmitas en la complejidad del asombro del pez ciego
ante el espeleólogo e insondable vastedad... ¿Quién
excavó esta tierra hueca bajo el hielo que vislumbraron Poe, ciertos
ocultistas paranoicos alemanes, sectarios OVNI shaverianos? ¿Fue
la tierra una vez colonizada en los tiempos de Gondwana o MU por alguna
antigua raza? ¿con sus esqueletos reptilianos todavía enmoheciéndose
en los laberintos secretos más lejanos del sistema cavernario? Calmas
aguas estancadas, canales sin salida, pozas embalsadas lejos de los centros
de la civilización como la Pequeña América, la Ciudad
del Transporte, o Nan Chi Han, allí abajo en los oscuros recodos
y en las zonas más remotas de las grutas antárticas, hongos
y helecho albino. Sospechamos sus mutaciones, manos y pies de membranas
anfibias, hábitos degenerados; kallikaks de la tierra hueca, renegados
lovecraftianos, heremitas, incestuosos contrabandistas escondidos, criminales
fugitivos, anarquistas forzados a ocultarse después de las Guerras
Entrópicas, tránsfugas del Puritanismo Genético, Tongs
chinos disidentes y fanáticos del Turbante Amarillo, piratas índicos
de cueva, indolentes parias macilentos de las prolecolmenas de las cúpulas
industriales a lo largo de la Lengua de Thwait y la costa de Walgreen y
la tierra de Edsel-Ford; los trogs han mantenido viva durante 200 años
la memoria folk de la Zona Autónoma, el mito de que algún
día aparecerá otra vez... taoísmo, filosofía
libertina, brujería indonesia, el culto a la Cueva Madre (o Madres),
identificado por algunos estudiosos con la diosa javanesa del mar/luna
Loro Kidul, por otros con una deidad menor de la Secta de la Estrella del
Sur, la "Diosa de Jade"... manuscritos (en ingliss de Bahasa, el macarrónico
dialecto pidgin de las cuevas profundas) con citas mutiladas de Nietzche
y Chuang Tzu... El comercio se basa en ocasionales piedras preciosas y
en el cultivo de amapola blanca, hongos, más de una docena de especies
diferentes de setas "mágicas"... el pando lago Erebus, 5 millas
de largo, moteado con islotes estalagmíticos ahogados de helechos
y kudzu y pino enano negro, contenido en una cueva tan vasta que a veces
crea su propio tiempo... La ciudad pertenece oficialmente a la Pequeña
América pero la mayoría de sus habitantes son trogs que viven
del Subsidio Perezoso; y el país tribal de las profundidades cavernarias
se encuentra justo al otro lado del Lago. Chusma, artistas, drogadictos,
hechiceros, contrabandistas, infiltrados y pervertidos que viven en ruinosos
hoteles de basalto y sintoplast medio encostrados de viñas verde
pálido, a lo largo del frente del lago, una avenida de escuálidos
cafés, comercios de gemas vigilados por ninjas armados, tiendas
chinas de fideos con krill, el salón engalanado de cristal para
bailarines de gamelán de fusión lenta, muchachos practicando
sus mudras en las soñolientas tardes de azul oscuro electrónico
al compás de sintegongs y metalofones... y bajo el muelle quizás
unos cuantos bañistas desacompasados a lo largo de la playa negra,
genuinos turistas de bajos ingresos papando moscas en el templo detrás
del bazar donde pálidos viejos pamongs trog tranceados en hongos
babean con los ojos en blanco, respirando el humo de un pesado incienso,
todo parece de repente amenazadoramente luminoso, vibrante de significado...
sólo unos pocos casos de dedos amembranados pero los rumores de
promiscuidad ritual son lo suficientemente ciertos. Estuve viviendo en
un pueblo de pescadores trog al otro lado del lago desde Erebus en un habitación
alquilada sobre la tienda de cebos... pereza rural y degenerados ritos
supersticiosos de abandono sexual, los misterios larvales e insalubres
de los oprimidos mutantes ctónicos trog, vagos paletos ineptos...
la Pequeña América, tan cristiana y libre de mutación,
tan eugenésica y ordenada, donde todo el mundo vive enchufado a
un reino desencarnado de antiguo software y holografía, tan euclidiana,
newtoniana, limpia y patriótica; la P.A. nunca entenderá
esta inocente magia de lo sucio, este "materialismo espiritual", esta esclavitud
a los volcánicos deseos de las secretas pandillas de muchachos de
las cavernas que como flores risueñas ríen lanzando con erecciones
de dínamo bombeantes surtidores de pura vida curvados como arcos
tensos, y el olor del agua, de la zupia de charca, de las blancas flores
nocturnas al abrirse, jazmín y datura, orín, pelo húmedo
de niño, esperma y barro... poseído por los espíritus
de la cavernas, quizás los fantasmas de antiguos alienígenas
que ahora deambulan como demonios buscando renovar viejos placeres perdidos
de carne y substancia. O quizás la Zona ya ha renacido, ya es un
nexo de autonomía, un virus del caos que se extiende en su forma
clandestina más exuberante, las blancas setas venenosas crecen en
los rincones donde los niños trog se han masturbado solos en la
oscuridad..
NIETZCHE
Y LOS DERVICHES
RENDAN, "LOS LISTOS". Los
sufíes usan el término técnico rend (adj. rendi, pl.
rendan)
para designar a alguien "tan listo como para beber vino en secreto sin
que le cojan": la versión derviche del "disimulo permisible" (taqiyya,
por la que a los chiítas se les permite mentir sobre su verdadera
afiliación para evitar la persecución al igual que avanzar
en la causa de su propia propaganda).
En el plano del "Sendero",
el rend oculta su estado espiritual (hal) con objeto de contenerlo, de
trabajar alquímicamente en él, de desarrollarlo. Esta "listeza"
revela mucho acerca del secretismo de las Ordenes, aunque sigue siendo
verdad que muchos derviches efectivamente rompen las leyes del Islam (shariah),
ofenden la tradición (sunnah), y se ríen de las costumbres
de su sociedad -todo lo que les da razones para un verdadero secretismo-.
Ignorando el caso del "criminal"
que usa el sufismo como una tapadera -o bien no el sufismo per se sino
el dervichismo, casi un sinónimo en Persia de las actitudes relajadas
y por extensión de la laxitud social, un estilo de amoralidad pobre
y genial pero elegante- dicha definición puede aún considerarse
en un sentido literal tanto como metafórico. Es decir: algunos sufíes
de hecho rompen la Ley mientras siguen admitiendo que la Ley existe y que
continuará existiendo; y lo hacen por motivos espirituales, como
un ejercicio de voluntad (himmah).
Nietzche dice en algún
sitio que el espíritu libre no se ha de agitar para que las reglas
caigan o siquiera se reformen, pues sólo rompiendo las reglas realiza
su voluntad de poder. Uno ha de demostrar (a sí mismo al menos)
una habilidad para superar las reglas de la manada, para hacer la propia
ley y aún así no caer presa del rencor y el resentimiento
de aquellos espíritus inferiores que definen ley y costumbres en
CUALQUIER sociedad. Uno necesita, en efecto, un equivalente individual
de la guerra con objeto de alcanzar el devenir del espíritu libre
-uno necesita una estupidez inerte respecto a la que medir el propio movimiento
e inteligencia-.
Los anarquistas a veces proponen
una sociedad ideal sin ley. Los pocos experimentos anarquistas que tuvieron
un breve éxito (makhnovistas, catalanes) no consiguieron sobrevivir
las condiciones de guerra que permitieron su existencia en un principio;
así es que no tenemos forma empírica de saber si tales experimentos
podrían sobrevivir con el establecimiento de la paz.
Algunos anarquistas, sin
embargo, como nuestro amigo el desaparecido stirnerita italiano "Brand",
tomaron parte en todo tipo de revoluciones y levantamientos, incluso comunistas
y socialistas, porque encontraron en el momento mismo de la sublevación
la libertad que buscaban. Por tanto mientras que la utopía siempre
ha fracasado hasta ahora, los anarquistas individualistas o existencialistas
han triunfado en tanto han conseguido (ya sea brevemente) la realización
de su voluntad de poder en la guerra.
La animadversión
de Nietzche hacia los "anarquistas" siempre apunta contra el tipo de mártir
narodnik igualitario-comunista, cuyo idealismo vio como otro moralismo
superviviente del cristianismo más -aunque a veces los ensalza por
tener al menos el valor de rebelarse contra la autoridad mayoritaria-.
Nunca menciona a Stirner, pero creo que hubiera clasificado al individualista
rebelde con los tipos más altos del "criminal", que representaba
para él (tal como para Dostoyevsky) a un humano muy superior a la
manada, incluso al fracasar trágicamente por culpa de sus obsesiones
y quizás ocultos deseos de venganza.
El superhombre nietzcheano,
de existir, habría de compartir hasta cierto punto esta "criminalidad"
incluso si tuviera que superar todas las obsesiones y compulsiones, aunque
sólo fuera porque su ley nunca podría estar de acuerdo con
la ley de las masas, del estado y de la sociedad. Su necesidad de "guerra"
(ya literal o metafórica) puede incluso persuadirlo de tomar parte
en la revuelta, ya asumiera la forma de la insurrección o tan sólo
la de una orgullosa bohemia.
Para él una "sociedad
sin ley" podría tener valor sólo hasta el extremo en que
pudiera medir su propia libertad respecto a la sujeción a la de
los otros, respecto a su envidia y a su odio. Las breves "utopías
piratas" sin ley de Madagascar y el Caribe, la república de Fiume
de D'Annunzio, Ucrania o Barcelona, le hubieran atraído en su promesa
del tumulto del devenir e incluso del "fracaso" más que la bucólica
somnolencia de una sociedad anarquista "perfeccionada" (y por tanto muerta).
En la ausencia de tales oportunidades,
este espíritu libre se hubiera negado a perder el tiempo en agitación
por la reforma, en protesta, en ensoñación visionaria, en
todo tipo de "martirio revolucionario" -en pocas palabras, en la mayor
parte de la actividad anarquista contemporánea-. Ser rendi, beber
vino a escondidas sin que te cojan, aceptar las reglas para romperlas y
así obtener la elevación espiritual o la subida de energía
del peligro y la aventura, la epifanía privada de superar toda policía
interior mientras a un tiempo burlar toda autoridad externa, éste
puede ser un objetivo digno de tal espíritu, y ésta puede
ser su definición del crimen.
(A propósito: creo
que este escrito puede contribuir a explicar la insistencia de N en la
MASCARA, en la naturaleza secretista del proto-superhombre, que disturba
incluso a comentaristas inteligentes aunque algo liberales como Kaufman.
A los artistas, con todo lo que N los ama, los critica por contar secretos.
Quizás no llegó a considerar que -parafraseando a A. Ginsberg-
ésta es nuestra forma de alcanzar la "grandeza"; y también
que -parafraseando a Yeats- incluso el más auténtico de los
secretos se convierte en una máscara mas).
Y en lo que respecta al movimiento
anarquista de hoy: ¿es que no nos gustaría aunque sólo
fuera una vez levantarnos en un suelo donde las leyes se han abolido y
el último cura ha sido colgado con las tripas del último
burócrata? Sí claro. Pero tampoco estamos conteniendo el
aliento. Hay ciertas causas (por citar al Nich otra vez) que uno no puede
abandonar del todo, aunque sólo sea por la pura insipidez de todos
sus enemigos. Oscar Wilde podía haber dicho que uno no puede ser
un caballero sin ser algo anarquista -una paradoja necesaria, como el "aristocratismo
radical" de N-.
Esto no es sólo una
cuestión de dandysmo espiritual, también lo es de compromiso
existencial con una espontaneidad fundamental, con un "tao" filosófico.
Con todo su gasto de energía, en su propia falta de forma, el anarquismo
exento de ISMOs se aproxima a ese único tipo de forma que puede
interesarnos hoy, a ese atractor extraño, la forma del caos, que
(una última cita) uno ha de llevar dentro, si ha de dar a luz una
estrella danzante.
Equinoccio de primavera,
1989
RESOLUCION PARA LOS 90:
¡¡BOICOT A LA
CULTURA POLICIAL!!
SI HAY UNA FIGURA DE LA FICCION
que haya dominado la cultura pop de los ochenta, ésa ha sido la
del Policía. La puta pasma por todas partes. Qué aburrimiento
más increíble.
Policías fuertes -protegiendo
al débil y al humilde- a expensas de una media docena o así
de artículos de la constitución -"Harry el Sucio"-. Simpáticos
policías humanos, enfrentándose a la perversidad humana,
con una actitud agridulce, ya sabes, duros y escarmentados pero aún
blandos por dentro -Canción triste de Hill Street- la serie de TV
más perversa de todas. Policías negros listillos marcándose
ingeniosos desplantes racistas contra paletos policías blancos,
quienes terminan a pesar de todo amándose unos a otros -Eddie Murphy,
Traidor de Clase-. Para darle emoción masoquista a la cosa tenemos
a policías corruptos que amenazan con derribar nuestra Akogedora
Realidad del Konsenso desde dentro como tenias diseñadas por Giger,
pero como es natural son aniquilados en el último segundo por el
Ultimo Policía Honesto, Robocop, la amalgama ideal de prótesis
y sentimentalismo.
Llevamos obsesionados con
la policía mucho tiempo (pero los polizontes de antaño hacían
de tontainas patosos, pasma pasmada colocada para que Fatty Arbuckle or
Buster Keaton les dieran de tortas). Pero en el drama ideal de los ochenta,
el "hombrecillo" que una vez tumbó polis por centenares con esa
bomba anarquista, utilizada inocentemente para encender un cigarrillo -el
Vagabundo, la víctima con el poder repentino del corazón
puro- ya no tiene un lugar en el centro de la narrativa. Una vez "nosotros"
fuimos ese vagabundo, ese héroe caótico cuasi surrealista
que vence con wu-wei a los ridículos vasallos de un orden ruin e
irrelevante. Pero ahora nos vemos reducidos al estatus de víctimas
sin poder, o al de criminales. "Nosotros" ya no ocupamos el papel central;
ya no somos los héroes de nuestras propias historias, hemos sido
marginados y reemplazados por el Otro, por el Policía.
Por tanto las series policiacas
sólo tienen tres personajes -víctima, criminal y policía-
pero los dos primeros no llegan a ser totalmente humanos -sólo el
madero es real-. Extrañamente, la sociedad humana en los ochenta
(como se ve en otros media) dio a menudo la impresión de estar constituida
de los mismos tres clichés/arquetipos. Primero las víctimas,
las quejosas minorías despotricando con los "derechos" ¿y
dime tú quién no pertenecía a una "minoría"
en los ochenta? Joder, si hasta la policía se quejaba de que abusaban
de sus "derechos". Después los criminales: en gran medida no blancos
(a pesar de la obligatoria y alucinante "integración" de los media),
en gran medida pobres (o bien obscenamente ricos, y así tanto más
alienantes), en gran medida perversos (los espejos prohibidos de "nuestros"
deseos). Tengo entendido que uno de cada cuatro hogares norteamericanos
es asaltado cada año, y que cada año casi medio millón
de nosotros es detenido sólo por fumar hierba. Frente a estadísticas
tales (incluso asumiendo que son "mentiras asquerosas") uno se pregunta
¿quién NO es ya víctima o delincuente en nuestro estado
policial de conciencia? El chapa ha de mediar por todos nosotros, por muy
chapada que esté la interfaz -sólo son sacerdotes guerreros-,
aunque sean profanos. Los más buscados de América -el concurso
televisivo más popular de los ochenta- inauguró para todos
nosotros el papel del policía amateur, hasta ahora sólo una
fantasía mediática del resentimiento y el revanchismo de
la clase media. Naturalmente el policía de la vida real no odia
a nadie tanto como al vigilante -mira lo que le ocurre a los grupos de
autoprotección en los barrios pobres y/o no blancos como los musulmanes
que intentaron eliminar el tráfico de crack en Brooklyn: la policía
reventó a los musulmanes, los camellos se libraron. Los verdaderos
vigilantes amenazan el monopolio de las fuerzas de seguridad, lèse
majesté, algo aún más abominable que el incesto o
el asesinato. Pero los vigilantes de los media se mueven a sus anchas dentro
del Estado Policial; de hecho, sería más oportuno pensar
en ellos como informadores sin paga (¡ni siquiera un conjunto de
maletas a juego!): delatores telemétricos, electrochivatos, soplones
de ocasión.
¿Qué es lo
que "América busca"? ¿se refiere esta frase a los criminales;
o a los crímenes, a los objetos del deseo en su verdadera presencia,
sin representar, sin mediar, literalmente robados y apropiados? Lo que
América busca... es dar por culo al trabajo, plantar al cónyuge
en el arroyo, drogarse (porque sólo las drogas te hacen sentir como
la gente en los anuncios de TV), tirarse a núbiles jovencitas, sodomía,
robar. Cómo no. ¿Qué placeres inmediatos NO son ilegales?
Incluso las barbacoas en exteriores violan ordenanzas contra el humo hoy
en día. Hasta los placeres más simples nos delatan contra
alguna ley; finalmente el placer se convierte en algo demasiado estresante,
y solo queda la TV -y el placer de la venganza, de la traición delegada,
de la emoción enfermiza del soplón-. América no consigue
lo que busca, así que en vez de eso tiene a Los más buscados
de América. Una nación de gallinas de patio de colegio chupando
de una élite de matones de patio de colegio. Por supuesto el programa
aún sufre algunos cortocircuitos de realidad extraños: por
ejemplo, los segmentos dramatizados son representados con un estilo cinema
verité por actores; algunos espectadores son tan tontos que se creen
que están viendo filmación real de crímenes auténticos.
A partir de esta farsa los actores son acosados sin descanso e incluso
arrestados, junto con (o en vez de) auténticos delincuentes cuyas
jugarretas son flasheadas después de cada pequeño documentoide.
Qué original ¿eh? Nadie experimenta nada -todo el mundo reducido
al estatus de un fantasma- las imágenes de los media rompen y se
alejan flotando de contacto alguno con la verdadera vida cotidiana; sexo
telefónico -cibersexo-. Trascendencia final del cuerpo: cibergnosis.
Como precursores televangélicos,
los policías de los media nos preparan para el advenimiento, la
llegada final o el Rapto del estado policial: las "guerras" contra el sexo
y las drogas: control total despojado de todo contenido; un mapa sin coordenadas
en ningún espacio conocido; mucho más allá del mero
Espectáculo; puro éxtasis ("salir fuera del cuerpo"); simulacro
obsceno; violentos espasmos sin sentido elevados al último principio
de gobierno. La imagen de un país consumido por imágenes
de autorepugnancia, por guerras entre las mitades esquizoides de una personalidad
dividida, el Superego contra el Niño Ello, por el campeonato de
pesos pesados de un paisaje abandonado, calcinado, polucionado, desolado,
irreal.
Tal como las series de asesinatos
son siempre un ejercicio de sadismo, así la ficción policiaca
siempre implica la contemplación del control. Las imágenes
del inspector o el detective miden la imagen de "nuestra" falta de substancia
autónoma, de nuestra transparencia ante la mirada de la autoridad.
Nuestra perversidad, nuestro desvalimiento. Ya los imaginemos "buenos"
o "malos", nuestra invocación obsesiva de los eidolones de la policía
revela el alcance hasta el que hemos asumido la cosmovisión maniquea
que simbolizan. Millones de policías diminutos bullen por todas
partes, como los qlippoth -hambrientos fantasmas larvales- llenan la pantalla,
como en la vieja película de Keaton, inundando el primer plano,
una Antártida donde nada se mueve excepto siniestras hordas de pingüinos
azules.
Proponemos una exégesis
hermenéutico-esotérica de la consigna surrealista "Mort aux
vaches!" La tomamos para referirnos no a la muerte de policías individuales
("vacas" en el argot de la época), una mera fantasía revanchista
de izquierdas -mezquino sadismo a la inversa- sino más bien a la
muerte de la imagen del policía, del Control interno y su miríada
de reflejos en el lugar no-lugar de los media -la "habitación gris"
como la llama Borroughs-. Autocensura, miedo a los propios deseos, a la
"conciencia" como voz interiorizada de la autoridad del consenso. Asesinar
a estas "fuerzas de seguridad" sin duda liberaría inundaciones de
energía libidinal, y no la violenta vorágine que predice
la teoría de la Ley y el Orden. La "autosuperación" nietzcheana
provee el principio organizativo del espíritu libre (como también
de la sociedad anarquista, al menos en teoría). En la personalidad
del estado policial, la energía libidinal es embalsada y desviada
hacia la autorepresión; cualquier amenaza al Control resulta en
espasmos de violencia. En la personalidad del espíritu libre, la
energía fluye sin barreras y por tanto turbulenta pero dulcemente
-su caos encuentra su atractor extraño, permitiendo la emergencia
de nuevos órdenes espontáneos-. En este sentido, pues, llamamos
a un boicot de la imagen del policía, y a una moratoria de su producción
en el arte. En este sentido...
MORT AUX VACHES!
traducido del inglés
por Guadalupe Sordo publicado en castellano por Carta de Ajuste Cristo
del Buen Viaje, 8 Sevilla 41001-ESPAÑA
bnv@arrakis.es
en colaboración con
Talasa Ediciones Hileras 8 Madrid-ESPAÑA
La Marca
Buenos Aires-ARGENTINA
publicado por Autonomedia
Anti-copyright, 1985, 1991.
May be freely pirated &
quoted-- the author & publisher, would like to be informed at:Autonomedia
P. O. Box 568
Williamsburgh Station
Brooklyn, NY 11211- 0568,
USA