ACUSE DE RECIBO
G.E.MARX VIGO
El creador marginal ha enriquecido
sus prácticas con la utilización de sellos postales de uso
personal por él diseñados. Estos sellos poseen características
que los emparentan con las estampillas postales oficiales pero a las que
agregan valores insólitos puestos en marcha por los mecanismos creativos
más cercanos al absurdo. Esta dinámica ha dado como consecuencia
la apertura del ARTE POSTAL que, en el caso de la estampilla creativa,
se nos ofrece como broche final para redondear la atadura nostálgica
con las piezas postales tradicionales.
La diversidad de sellos,
su manufacturación, sus técnicas e imágenes demuestran
una vez más como, pese al aparente agotamiento de ciertas tendencias
"románticas" del arte, éste abre perspectivas de permanente
recambio, por canales novísimos e inesperados que permiten practicar
esa constante del ser humano que es la necesidad de crear.
Uno de los elementos fundamentales
que hacen a todo acto creativo es, sin duda, el de su posibilidad comunicacional
y los sellos postales creativos poseen esa condición casi diríamos
en su misma naturaleza cultural. Sus multifacéticas motivaciones
y formas de realización dan respuestas de todo tipo, testimoniando
así, casi sin pretenderlo, la formación de cada autor, sus
tendencias y teorías que algunas veces nacen de los clásicos
movimientos de las artes contemporáneas.
A esta altura estamos en
condiciones de proponer al análisis arracional de una FILATELIA
CREATIVA MARGINAL Y PARALELA que ha comenzado a concretarse como contrapropuesta
a la organización tradicional de estampillas en las colecciones
estrictamente clasificadas según catálogos del tipo Ybert-Telier
y Scott.
Toda referencia hecha al
concepto de FILATELIA, implica un compromiso que revierte en una nueva
definición terminológica. La única unión que
se rescata entre el término convencional y su redifinición
actualizada es la idea misma de juntar, que no es lo mismo que coleccionar.
Juntar es la acción originalmente pura, que no ha sido manchada
por la organización institucionalizada por el interés "interesado
del coleccionista al que consideramos un sujeto alienado que bulle en contradicciones
ludico=especulativas.
El uso y la función
no determinan la marginalidad de la estampilla creativa sino su transgresión
flagrante al Reglamento de que hacen gala las Administraciones de Correo,
como a la catalogación que rige las colecciones filatélicas
tradicionales.
Por su violación
de origen, la estampilla creativa, nace del propio magma marginal y se
segrega definitivamente de las ataduras clásicas y oficiales ante
las que se debaten muchos practicantes del arte que suelen confundir a
la AVENTURA con el oportunismo.
Al descartar su utilidad,
una vez negado el valor de franquicia se manifiesta su marginalidad intrínseca
que la inmuniza contra todas las manipulaciones espúreas que
afectan las prácticas creativas más actuales.
La propuesta de la FILATELIA
MARGINAL CREATIVA Y PARALELA se mueve dentro del goce de juntar,
sin orden preestablecido alguno, armar su presentación en forma
personal y mostrar en la INTIMIDAD un material que promueve una versión
anárquica de una existencia que empieza y termina en cada pieza
y que abre constantemente la perspectiva de seguir ampliándose sin
ninguna obligación que regle la libertad creativa.
Se trata de juntar y hacer
sin principio ni fin.
Esta posición "absurdamente
utópica" del artista que establece una lucha humilde y bastante
solitaria contra una organización tipificada abre, sin facilidades
ni aplausos, los nuevos caminos para el redimensionamiento cultural.
En el caso de la FILATELIA
MARGINAL este concepto queda suficientemente explicado desde el mismo momento
en que todas las obras carecen de valor comercial y, en lugar de ser coleccionadas
a la manera del archivista interesado en su venta, son objeto de un REJUNTE
LIBRE que encuentra su justificación en el HECHO mismo de la CREATIVIDAD
puesta en ACCION.
La Plata, 7 de enero de 1979