El uso de los nombres múltiples y de los modos de acción
propugnados por Luther Blissett no era desconocido en ciertos medios
de la vanguardia contracultural española. Cinco años antes
había surgido en Madrid Preiswert Arbeitskollegen (Escuela de
Trabajo No Alienado), "movimiento de masas" cuyo propósito era
"recuperar el control de los canales de comunicación que constituyen
el verdadero ecosistema contemporáneo". Preiswert asumían
el anonimato como una identidad difusa, expresando en realidad la voz
de nadie en general y de tod@s en particular. Los graffitis Preiswert,
realizados con plantilla para rehuir "el trazo, la firma aurática
de quien los plasmó", se hicieron en los noventa habituales en
el paisaje del centro de Madrid: "EL SILENCIO DE AMEDO ESTÁ SOBREVALORADO";
"HACIENDA SOMOS TONTOS"; "RACIÓN DE ESTADO"... Preiswert era
una especie de "marca anticomercial" que servía para firmar
camisetas, pegatinas o intervenciones que alteraban el sentido de las
vallas publicitarias (podría decirse incluso que lo "deconstruían"
si esta palabra no hubiese dejado de significar algo). Una de estas
intervenciones, llevada a cabo sobre un panel del Corte Inglés en
el metro de Sol y apoyada por Tendero Luminoso con el reparto de
dípticos publicitarios falsos que "invitaban a los clientes del gran
almacén a llevarse todo lo que pudieran llevarse puesto", provocó
el 17 de octubre de 1993 un saqueo y un alboroto en el Corte Inglés
de la calle Preciados de Madrid.
Pero
lo fundamental de sus modos de acción no residía en intervenciones
puntuales y espectaculares como ésta, sino en la producción
de una violencia de baja intensidad sobre el lenguaje que al afianzarse
en los mecanismos perceptivos de la gente debía producir a largo
plazo efectos devastadores. Confiaban en el "contagio" como forma de
incidencia, y efectivamente no pudieron evitar, entre otras apropiaciones
espectaculares, la conversión de su graffiti AMOR PLATÁNICO
en una exótica variedad de refrescos.
De
ahí la elección de soportes mínimos, dinámicos
y con una fuerte presencia en la vida cotidiana. Con motivo de la guerra
del Golfo, Preiswert editó 50.000 pegatinas pegadas en monedas
con los colores de la bandera nacional y la inscripción ESTADO
UNIDENSE. "Ello supuso una operación de ocupación simbólica
del vehículo por antonomasia de la circulación en las sociedades postindustriales,
el dinero".
Se
trataba de producir la máxima comunicación para el mayor
número de personas con la mínima concentración de medios
y de esfuerzo "militante".Preiswert vería colmada su aspiración
estética cuando con una simple coma alcanzase la máxima
reestructuración semántica del mensaje previo. Durante el único
encuentro documentado entre Preiswert y Luther Blissett, éste
afirmó haber conseguido más aún: reestructurar
mediante una coma los principios que rigen y condicionan nuestra cultura.
Se serigrafiaron decenas de camisetas con el poema visual
Durante una acción realizada
en 1997 en respuesta a la "incontinencia eréctil" del Ayuntamiento,
Preiswert ponía su firma a disposición de cualquier
ciudadano que quisiera erigir su propio ready-made en las calles de
Madrid. En el encuentro citado anteriormente, mantenido en Barcelona
en verano de 1999, Preiswert anunció oficialmente su desaparición
para el 1 de enero del año 2000, día en el que comenzaba
también la Huelga de Arte.
Como en el caso de los Transmaniacs
o del propio Luther Blissett, no se trataba tanto de una autodestrucción
como de una disolución que se producía no contra su
propósito, sino de acuerdo con las líneas maestras del
proyecto tal y como se habían establecido desde su origen:
lejos de enquistarse en la vanguardia Preiswert asumían un "borrado
de las fronteras entre el espacio artístico y la calle" y,
como un Robin Hood post-moderno pretendían devolver el espacio
público "a la sociedad, su legítimo propietario", lo
que debía consumarse en 10 años no por ellos, sino por
los "grupos e individuos proliferantes, contagiados como se contagia
la risa por un tipo de actividad que está al alcance de cualquiera".
La coincidencia con la huelga
era casual, pero no sólo era eso. La saga italiana de Luther
Blissett había anunciado para el mismo día el suicidio
ritual del célebre nombre múltiple. Todo este cúmulo
de coincidencias hizo pensar a muchos que Luther Blissett pisaba en
todos los charcos donde había meado Preiswert para hacerlos
más hondos, si es que no era Preiswert disfrazado. Pero, en este
caso... ¿quién se disfrazaba de quién?
La primera y fulgurante aparición
pública de Luther Blissett en España se produjo el 29
de mayo de 1997 en la Sala Apolo de Barcelona, donde se presentó
con la cara tapada con un pañuelo rojo y gorra negra y leyó
el Manifiesto por la Huelga de Arte 2000-1 tras romper los pinceles
con los que acababa de pintar bigotes a una Gioconda (la intervención
era un supuesto homenaje a Duchamp). Desde entonces ha mantenido una
base más o menos fija en Barcelona, en la antigua dirección
de la Factoria Merz, desde donde ha realizado el seguimiento del debate
en torno a la huelga y donde también dispone de un espacio
semanal en Radio Pica que durante los dos años de huelga emite
ininterrumpidamente el mismo programa. En Madrid ha dispuesto también
de una cierta infraestructura más o menos fija en la antigua
dirección de Industrias Mikuerpo. También ha dispuesto de
diversas páginas en internet y direcciones de correo electrónico
.
Para la difusión de
la convocatoria se utilizaron todos los medios que han permitido tradicionalmente
la difusión de las ideas alternativas y que han mantenido la
"guerra de baja intensidad" contra la ideología del espectáculo:
encarteladas, sellos, pegatinas, envíos postales, reparto de
octavillas, apariciones en radios libres y en publicaciones do it
yourself, pintadas... Fue sin embargo la red de internet la que propició
que el debate sobre la huelga de arte trascendiese sus límites
naturales y se implantase en círculos institucionales progres
y/o de vanguardia. Sin embargo la actitud en este medio ha sido siempre
elusiva mientras ha podido permitírselo, y confusora o violenta
cuando no ha podido ya cerrar los ojos. Se puede decir por tanto que
la censura que ha pesado sobre la propia existencia de la huelga de
arte no ha sido producto de la ignorancia, sino del miedo, aunque,
nuevamente, ¿qué se disfraza de qué?
En ARCO'99 (Feria de Arte Contemporáneo
de Madrid), 12 luthers infiltrados en la inauguración interrumpieron
la recepción mediática a la infanta Cristina para lanzar
un llamamiento. Cada Luther era portador de una letra en su camiseta,
y todos juntos formaban la expresión HUELGA DE ARTE. Ese mismo
año se realizaron graffitis con plantilla en la fachada de
las principales galerías de Madrid, el Centro de Arte Reina
Sofía entre ellas, y aparecieron pintadas de Luther Blissett
en centros educativos de Granada y Cuenca, donde dos luthers fueron
detenidos por pintar la fachada de la catedral y varios edificios
públicos.
Conviene detenerse un instante
en las implicaciones de esta detención, ya que trascienden
la huelga de arte al tiempo que proporcionan un nuevo sesgo sobre
la misma. La detención tuvo para la policía connotaciones
más serias de las que serían habituales en estos casos.
Los luthers detenidos fueron acusados de destrucción del patrimonio
y la propia policía se encargó de redactar la nota de
prensa que debía publicarse en los periódicos locales.
Para cualquiera que no viva en esa tranquila ciudad, la reacción
mediática y/o policial ante unas simples pintadas resultará
cómica por lo desproporcionada.
Cuenca presume de ser una ciudad
amante de las artes, y particularmente de sus expresiones modernas.
Su paisaje reúne privilegios naturales, sedimentos históricos
y atractivos culturales. El trazado de las calles de su parte antigua
se pliega a un terreno irregular, lleno de niveles y de puntos de
fuga para la deriva. En sus callejones se acumulan cientos de leyendas
y de episodios históricos más o menos verídicos.
Perderse en ella resulta tan sencillo como encontrarse. Y se ha querido
"amenizar" el turismo que ello ha atraído sobre la ciudad con
un simulacro de "vida cultural" de altas miras: Cuenca dispone del
mejor museo de arte abstracto de España, se ha convertido en
punto de peregrinaje de pintores "vivos" y se encuentra en ella la
que pasa por ser una de las facultades de Bellas Artes más avanzadas
del mundo, atenta siempre a integrar nuevas aplicaciones tecnológicas
y comportamientos estéticos.
En noviembre de 1999 varias
personas llamadas Luther Blissett realizaron una deriva psicogeográfica
nocturna por el casco antiguo de Cuenca. El punto de encuentro quedó
establecido en el centro neurálgico de la ciudad, en las escaleras
de su catedral gótica donde en los 70-80 se reunían los
jóvenes antes de ser desplazados a la zona de bares, a lugares
menos visibles. Aquella noche de noviembre la calle estaba desierta.
Los pocos transeúntes que pasaban delante de la catedral caminaban
deprisa y de puntillas, como si acudiesen a una cita secreta. Al otro
lado de la plaza, sólo el portal de la Comisaría irradiaba
hacia la calle una luz amarillenta de vigilia. La silueta oscura y
delgada de Luther Blissett esperando a sus demás personalidades
debía inquietar a la policía. Un coche-patrulla giraba
en la plaza cada diez minutos sin entrar en las callejuelas, sin calar
a Luther.
A un lado, el poder trascendente
de la religión y la historia. A otro, el poder inmanente de
las instituciones y su violencia. En medio el corazón de una
ciudad deshabitada. Una ciudad que ha hecho del arte su ideología
y se ha transformado en consecuencia en ciudad-museo. La deriva en
espiral no pudo aportarnos ninguna huella, ninguna marca, ningún
indicio. Donde poníamos los ojos veíamos una postal.
Pero una "ciudad museo", una ciudad intocable que simplemente se contempla
y que confunde la vida con el vandalismo, confunde también el
arte con su muerte y yace ella misma cadáver. No es una república
abierta, ni un remanso provinciano de cultura en medio de la convulsión
moderna, ni un vértice de la vanguardia... es una ciudad de
pueblo, un lugar donde la policía redacta las notas de prensa.
El 1 de enero del año
2000, al mismo tiempo que Luther Blissett se suicidaba ritualmente
en internet, los luther hispánicos concretaron su abandono de
las herramientas bajo cualquier firma personal o colectiva. Desde esa
fecha, varios artistas de Madrid y Barcelona han "defeccionado" de toda
actividad artística, aun a riesgo de truncar sus carreras, ante
el desdén del mundillo artístico y de los críticos
y el silencio mediático más absoluto. Entre tanto llegaban
rumores sobre el interés de Grijalbo- Mondadori por publicar la novela
Q en el mercado español después de que se hubiese convertido
en un best-seller en Italia y otros países. Un directivo de
Grijalbo se dirigió por correo electrónico a los contactos
de Luther Blissett en Madrid y Barcelona "para poner en marcha un plan
de agitación". Desde ambos puntos se le contestó, con
total independencia de criterio y sin saber exactamente a qué
se podían estar negando, que no existía ningún
deseo de participar en el lanzamiento comercial de Q, y que encontrándose
en plena huelga de arte se negaban a atender este tipo de propuestas.
En Europa el éxito comercial
de Q ha generado oposición en el interior del movimiento, especialmente
a la explotación comercial del nombre múltiple. Para
algunos el proyecto ha perdido su carga subversiva con su emergencia
al primer plano de la cultura de masas y se ha hecho objeto de banalización.
Se declara la muerte de Luther Blissett antes de haber cubierto su
ciclo y de ritualizar su propio suicidio. Un tal Benigno relaciona éste
con la publicación de Q (lo que no resulta exacto), pero plantea
interesantes dudas acerca de los límites del proyecto y del
intento de interrumpir el proceso de mitopoiesis:
¿...quién puede
matar a un nombre multi-usuario? De acuerdo con Luther Blissett, el
grupo veterano que hay detrás del equivalente boloñés
de Karen Elliot, los personajes anónimos que han estado operando
con el nombre durante los últimos cinco años. Es el momento,
señala Luther Blissett "de permitir que los 'nuevos' desarrollen sus
propios proyectos". Pero ¿quiénes son esos 'nuevos'? ¿Puede
Luther Blissett molestar a Luther Blissett? [Ashley Benigno, "Luther
Blissett ha muerto, larga vida a Luther Blissett", Heise, 9-9-99].
En septiembre del 2000 comenzaron
a aparecer en las calles céntricas de las principales ciudades
españolas carteles en blanco y negro con el rostro de Luther
Blissett. Mucha gente informada se pregunta por la relación
de los antiguos activistas hispánicos del PLB con esta nueva
campaña. No saben cómo interpretarla en el contexto de
la huelga de arte, y no pueden creer que Mondadori esté dispuesta
a arriesgarse a tropezar dos veces en la misma piedra. ¿Se tratará
nuevamente de un timo? ¿De una conspiración vinculada
a la huelga de arte? Tratándose de Luther Blissett nada puede
darse por seguro, ni siquiera que se haya suicidado realmente, aunque
todo parece indicar que Luther Blissett ya no bromea o que ya sólo
lo hace "en serio".
Quienes han tomado parte en
el proyecto Luther Blissett en España no se sienten particularmente
decepcionados. Todo lo que no es llevado a sus últimas consecuencias
a su debido tiempo está condenado a envejecer, y "una vez ritualizado
y sistematizado el imaginario se convierte en el reflejo de los poderes
existentes". No merece la pena lamentarse en silencio ni alzar la
voz en defensa de lo "irrecuperable". Hemos de dirigir nuestros esfuerzos
en otra dirección: permitir el movimiento imaginario, impedir que
cristalice, tratar de entender cuándo y cómo los mitos deben
ser deconstruidos, descompuestos u olvidados antes de que la
pluralidad de imágenes se reduzca a una imagen única y absoluta.
Conviene llamar la atención en todo caso acerca de un mito que
se desdobla hasta el punto de no reconocerse en su propio reflejo
y que ha de pasar por encima de sí mismo para conquistar su
vellocino. Ésta puede ser otra historia -de otra forma "subterránea"-
de Luther Blissett. Puede que un día vuelva a emerger. Los mitos
son incontrolables, y no basta para neutralizarlos con escribir la
leyenda de su suicidio. Los teóricos de la conspiración se
empecinarán en que sigue vivo. Ya hay quien dice que se encuentra
en España empleando su talento literario como "negro" de conocidas
figuras del espectáculo. Si es así, la cadena de escándalos
que atormentará el mundo de las letras no habrá hecho
sino comenzar. No tardaremos en saberlo.